Máxima tensión en el Canal de la Mancha por el caos en Dover

Pese a que Francia ha reabierto la frontera, prosiguen las colas kilométricas ante la obligación de que los transportistas se sometan a una PCR

Dover
Pese a que Francia ha reabierto la frontera, prosiguen las colas kilométricas ante la obligación de que los transportistas se sometan a una PCR.Agencias (CUSTOM_CREDIT)La Razón

Continúa el caos un día más en Reino Unido a pocas horas de que el país celebre las Navidades más excepcionales de su historia en tiempos de paz. Colapso en las fronteras, calles desiertas en la capital, tiendas cerradas y largas colas desde las 5 de la madrugada para entrar en los supermercados ante el miedo por los problemas de abastecimiento, pues algunas cadenas imponen limitar por persona productos básicos como leche o papel higiénico.

El bloqueo impuesto por más de 50 países, entre ellos España, tras descubrirse una nueva variante que se propaga un 71% más rápido ha llevado a los británicos a una situación extrema.

Y la situación parece que solo va a ir a peor después de que el ministro de Sanidad, Matt Hancock, anunciara ayer que se han encontrado, al menos, dos casos de una nueva cepa relacionada con Suráfrica, que se propaga «aún más rápido y presenta más mutaciones». «Esta nueva variante es muy preocupante porque es aún más transmisible y parece haber mutado más que la primera variante descubierta en Reino Unido», señalo.

En este sentido, el Gobierno pidió a todos los viajeros procedentes de Suráfrica en las últimas dos semanas o todos aquellos que hayan tenido contacto con alguien que haya viajado a este país que se pongan en cuarentena «de inmediato». Las medidas, en todo caso, son temporales mientras se investiga la nueva cepa.

El viernes, el ministro de Salud de Suráfrica, Zweli Mkhize, ya anunció la identificación de una variante del virus SARS-COV-2, actualmente denominada «variante 501.V2», e informó de que en la segunda ola de contagios el virus se está propagando de una forma más rápida.

Según los últimos datos del miércoles, se registró un máximo histórico de 39.237 positivos y 744 muertes, lo que eleva el número total de fallecidos a 69.051. Los casos se han incrementado un 56% respecto a la semana pasada. Ya hay una media de 1.909 admisiones hospitalarias cada día. En total, hay 18.943 pacientes de covid-19 ingresados en Reino Unido, un escenario similar al peor pico de la primera ola en abril.

Ante ese escenario, el Ejecutivo ha decidido ampliar a partir del 26 de diciembre el confinamiento que desde el domingo existe en Londres y el sureste de Inglaterra a otros distritos. Downing Street solo tiene competencias sanitarias en Inglaterra. Las autoridades de Gales ya han impuesto un nuevo confinamiento y tanto Escocia como Irlanda del Norte seguirán los pasos a partir del sábado, cuando comenzará un nuevo encierro de seis semanas.

Bélgica, Bulgaria, Países Bajos y Francia reestablecieron ayer las conexiones con suelo británico para permitir el tránsito de mercancías y la repatriación de nacionales y residentes. Las restricciones de Francia eran, sin lugar a dudas, las que más estaban creando problemas al obligar a cerrar el puerto de Dover, principal conexión con el Canal de la Mancha, por el que cada día pasan por Navidad una media de 12.000 camiones. Pero eso no significa que haya acabado el colapso de filas kilométricas de 6.000 camiones que llevan atrapados desde el domingo.

Los camioneros deben realizarse ahora un test. El Gobierno ha desplegado al Ejército para tener varios puntos de logística. Los test son rápidos, por lo tanto, los resultados están en 20 minutos. Los que den positivo se tienen que hacer una PCR para comprobar, cuyos resultados se tienen que analizar ya en laboratorio y llevan uno o dos días. Los que sigan dando positivo son aislados en hoteles de la zona.

Pero la gran mayoría de los camioneros no podrán estar en casa por Navidad. Al cierre de esta edición, solo unos 500 había logrado cruzar la frontera. «Hemos llevado ya todos los test a Kent, pero hacerlos, tener los resultados negativos. Es una operación que requiere tiempo. No puede ser instantáneo. Llevará dos o tres días», admite el ministro de Transporte, Grant Shapps.

A medida que pasan las horas aumenta la tensión y, según confirmó la Policía del condado de Kent, ayer se realizaron algunas detenciones por los enfrentamientos con los agentes.

Ante el colapso portuario, el Consorcio de Comercio Minoristas británico (BRC, en inglés) advirtió ayer de que puede producirse desabastecimientos de ciertos alimentos frescos hasta que se disuelva el bloqueo.

Pese a todo, el Gobierno ha recomendado a los ciudadanos que compren con normalidad para evitar someter a mayor estrés las cadenas de abastecimiento. «Hay género suficiente en este momento, habrá suficiente papel higiénico, pasta y harina, siempre y cuando la gente no se deje dominar por el pánico», aseguró un portavoz de la Asociación de Transporte por Carretera británica (RHA, en inglés). que matizó sin embargo que “si esto dura más allá de 48 horas será un problema mayor”.

La cadena de supermercados Tesco, una de las mayores del país, ya ha establecido límites en la compra de productos básicos como arroz, huevos y jabón, como ya hizo durante la primera ola de la pandemia.