Suiza busca a 10.000 británicos

Las autoridades suizas imponen una cuarentena retroactiva a todos los pasajeros que volaron desde Reino Unido

Esquiadores en las pistas de Villars-sur-Ollon, en Suiza
Esquiadores en las pistas de Villars-sur-Ollon, en SuizaVALENTIN FLAURAUDEFE

Suiza ha prohibido la entrada de viajeros desde Reino Unido y Suráfrica desde el pasado lunes debido a las nuevas mutaciones del coronavirus que, al parecer, son mucho más contagiosas que la versión más extendida del virus hasta el momento. Aquellos viajeros que llegasen a partir del 14 de diciembre al país deberán someterse a una cuarentena de diez días según decidió el Consejo Federal del país alpino. La medida, de carácter retroactiva, afecta a 92 vuelos procedentes de Reino Unido y a otros cuatro que aterrizaron de Suráfrica.

En plena temporada de esquí, Suiza es uno de los pocos países en los que no se había prohibido practicar este deporte a pesar de la pandemia, las autoridades suizas estarían buscando a unos 10.000 británicos para imponerles una cuarentena. Solo en el aeropuerto de Ginebra, este fin de semana arribaron unos 3.500 británicos; desde el 14 de diciembre, habría que sumar otros 7.000.

Las autoridades sanitarias de los cantones son las encargadas de buscar a los huéspedes y también de rastrear los contactos con las personas contagiadas. La Oficina Federal de Salud Pública ha solicitado todas las listas de pasajeros de las aerolíneas. Si los británicos o surafricanos no pueden asumir una cuarentena en uno de los países más caros del planeta, el Gobierno suizo está organizando vuelos de repatriación.

El lunes, después de que entrase en vigor la norma, el diario online Blick visitaba una de las zonas en las que en este momento hay más turistas británicos y encontraba a muchos de ellos en la calle. Algunos aseguraban no saber nada de la cuarentena, otros estaban en los bares. También la televisión privada RTL aseguraba que «a pesar de la nueva mutación del coronavirus miles de turistas británicos se amontonan en las pistas de esquí».

Esquiadores hacen fila en Les Portes du Soleil, en Les Crosets, Suiza este fin de semana FOTO: DENIS BALIBOUSE REUTERS

Y es que en algunos cantones, al parecer no se informó hasta ayer a los restauradores y dueños de hoteles, a quienes han encomendado la tarea de notificar a los turistas afectados que deben permanecer en sus habitaciones. La comida se la llevan a la puerta y los cuartos no serán limpiados. France3 mostraba en Twitter fotos de aglomeraciones para subir a los telesillas de las pistas.

Aumento de casos

El país centroeuropeo se encuentra en una situación similar de contagios a la de sus vecinos austríacos o alemanes: ayer registraba 4.275 infecciones nuevas y 129 muertos más en una población de tan solo ocho millones y medio de habitantes. En comparación con el resto de países europeos, el número de fallecidos por covid-19 (6.864) es uno de los más altos.

Austria y Suiza decidieron no cerrar las pistas de esquí, Alemania por el contrario mantendrá hasta al menos el 6 de enero la práctica totalidad de la vida social cerrada, incluidos hoteles y la restauración que no sea para consumir fuera. El estado alemán de Baden-Württemberg, que tiene frontera con Suiza ha impuesto este fin de semana una cuarentena a los viajeros que vengan de dicho país. El Länder quiere evitar contagios que se puedan producir por turistas alemanes que viajan a Suiza a esquiar o por suizos que van a comprar a los supermercados alemanes.

Austria también prohibió los vuelos desde Reino Unido desde ayer y Alemania la noche del lunes al martes. Los pasajeros que llegaron el lunes fueron animados en Austria a realizarse un test rápido, ya que la legislación local no permite obligarles. Lo que sí se impuso fue una cuarentena de diez días, independientemente del resultado de dicho test.

Medidas más drásticas aplicaba Alemania, que además de los vuelos prohibía la entrada por tierra y mar. Los cientos de pasajeros que llegaron en los últimos vuelos procedentes de Reino Unido fueron retenidos en las zonas de tránsito de varios aeropuertos hasta realizarse un test, o bien fueron repatriados. Decenas pasaron la noche en los pasillos. Al día siguiente se conocía que entre los viajeros había diez positivo, aunque la cifra fue aumentando a medida que las diferentes ciudades comunicaban los datos. En Dortmund dieron positivo hasta seis personas entre los últimos viajeros británicos.

Alemania se encuentra en el peor momento desde que comenzara la pandemia, con un aumento ininterrumpido de casos desde septiembre y un repunte desde diciembre, a pesar de que el país había paralizado buena parte de la actividad desde el 1 de noviembre.