Michel Barnier, el hombre tranquilo

El negociador jefe europeo ha logrado la unidad de los Veintisiete frente a Londres gracias a su prudencia y constancia

El negociador jefe de la UE, Michel Barnier, en la rueda de prensa de esta tarde en Bruselas
El negociador jefe de la UE, Michel Barnier, en la rueda de prensa de esta tarde en BruselasFrancisco SecoAP

Quizás haya pocos negociadores que hayan sabido mimetizarse mejor con las cualidades de su contrincantes. El político francés ha sido un perfecto gentleman durante estos años de difíciles negociaciones y más de una vez ha repetido el slogan: “Keep calm y carry on” que levantó el ánimo de los británicos en los peores momentos del asedio durante la II Guerra Mundial.

La tan cacareada flema británica ha encontrado su mejor exponente en el negociador europeo. Ironías del Brexit. Por lo demás, Barnier se ha portado como el perfecto montañero que sabe que nada termina cuando se llega a la cumbre, ya que hay que esperar a la bajada y llegar al campamento base.

Por eso, a pesar de las complicadas negociaciones para evitar una frontera dura en el Ulster durante el acuerdo de divorcio, Barnier siempre había avisado de que el pacto sobre la relación futuro sería el momento más complicado. Prudencia y constancia han sido sus mejores cualidades para mantener la unidad de los Veintisiete en un campo plagado de minas.

Barnier es uno de los pocos político franceses que ha dedicado prácticamente toda su trayectoria a la política europea y conoce como pocos los recovecos de los pasillos comunitarios. Nació en Saboya en 1951 y durante el mes de enero de 2021 cumplirá 70 años, lo que le obliga a la jubilación según la normativa europea para sus funcionarios. De ahí que este pacto del Brexit sea su mayor legado como fiel sirviente del proyecto de integración europeo,

Vicepresidente del PPE y elegido eurodiputado en 2009, ocupó antes la cartera de Política Regional en la Comisión de Romano Prodi (1999-2004). Antes de llegar a Bruselas, Barnier, diplomado por la Escuela Superior de Comercio de París, fue diputado y senador en su país, ministro de Medio Ambiente (1993-1995), secretario de Estado para Asuntos Europeos (1995-1997), presidente de la Delegación del Senado para la Unión Europea (1998), ministro de Exteriores con Jacques Chirac (2004-2005) y titular de Agricultura con Nicolas Sarkozy (2007-2009).

En el año 2014, Barnier compitió contra el luxemburgués Jean Claude Juncker dentro de la familia del Partido Popular Europeo para convertirse en el próximo de la Comisión Europea. Aceptó la derrota con deportividad y después fue propuesto como negociador de los Veintisiete.

Una noticia que fue acogida con frialdad gélida por parte de los británicos. Barnier no era bien considerado en la City, ya que durante 2010 a 2014 durante la Comisión presidida por José Manuel Durao Barroso se encargó de la cartera del Mercado Interior. Durante esos años, el político francés se encargó de poner coto a muchos de los desmanes cometidos por el sector financiero y descubiertos tras el colapso de Lehman Brothers.