El “premier” sueco se salta sus recomendaciones anti covid al visitar un centro comercial

El Gobierno rojiverde pidió a la población evitar las aglomeraciones en las compras de Navidad para frenar el coronavirus

El primer ministro sueco, el socialdemócrata Stefan Löfven, en la rueda de prensa del 18 de diciembre en la que pidió evitar los centros comerciales
El primer ministro sueco, el socialdemócrata Stefan Löfven, en la rueda de prensa del 18 de diciembre en la que pidió evitar los centros comerciales FOTO: Jessica Gow EFE

El primer ministro sueco, Stefan Löfven, visitó el centro comercial Gallerian junto con sus guardaespaldas el 20 de diciembre, dos días después de que instara a la po población a evitar los lugares abarrotados y poner su granito de arena para ayudar a frenar la propagación del coronavirus, informó este martes el periódico Expressen.

“Espero y creo que todos en Suecia comprendan lo serio que es”, declaró Löfven en la conferencia de prensa del 18 de diciembre, cuando anunció una serie de nuevas restricciones, que incluyen límites al número de personas en las tiendas.

“Estaba en Gallerian para recoger algo que había sido entregado previamente. La visita fue cuidadosamente planificada. El primer ministro ha seguido las recomendaciones de la Agencia de Salud Pública y sus propias llamadas para evitar aglomeraciones. No puedo dar más detalles”, respondió el secretario de Prensa del Gobienro, Mikael Lindström, a la agencia de noticias TT.

Expressen informó de que el líder socialdemócrata visitó Stjärnurmakarna, una tienda que vende y repara relojes. El periódico reveló que había hecho otras dos visitas al centro comercial a principios de diciembre.

Precisamente, la noticia salta a la luz un día después de que el Gobierno anunciara la tramitación urgente en el Parlamento (Riksdag) la próxima semana de una ley epidémica temporal que le permitirá cerrar centros comerciales y gimnasios, así como limitar el uso del transporte público, para frenar el coronavirus.

Las últimas recomendaciones nacionales de la Agencia de Salud Pública del 14 de diciembre dicen: “En relación con el comercio navideño y posterior a la Navidad, es posible que se requiera un cuidado adicional para evitar las multitudes. Tanto las personas como las empresas tienen la responsabilidad de contrarrestar la propagación de la covid-19″.

“Preferiblemente, limite el número de tiendas en las que compra. Compre por su cuenta, evite las compras en momentos en que mucha gente va de compras y no prolongue su estadía en las instalaciones de las tiendas y centros comerciales más allá de lo necesario. Asegúrese de seguir las pautas y instrucciones de tiendas y puntos de entrega “, continúa la recomendación de FHM.

Aunque ninguna de estas recomendaciones son coercitivas en casa de no cumplirlas, los líderes suecos, incluido el propio Löfven, han insistido repetidamente que deben seguirse en todo momento. No prohíben por completo las visitas a los centros comerciales, pero varios de los críticos de Löfven argumentaron que él, como primer ministro, debería tener un estándar más alto.

“Las acciones de Stefan Löfven socavan toda esa estrategia. ¿Quién tomará en serio su mensaje la próxima vez?”, se preguntó Expressen en su editorial. “Los ministros y primeros ministros que instan a todos a evitar las compras navideñas tanto como sea posible no deberían visitar los centros comerciales, incluso si siguen las recomendaciones. ¿Un reino para un reloj? No”, tuiteó Göran Greider, un periodista socialdemócrata.

No es un caso aislado

Löfven, sin embargo, no es el único político sueco cuya interpretación de las pautas del coronavirus los ha puesto en problemas este año. El ministro de Justicia, Morgan Johansson, visitó el centro comercial Nova Lund en el sur de Suecia el 26 de diciembre. Más tarde calificó la visita de “descuidada”, una declaración con la que Löfven estuvo de acuerdo en ese momento.

Ebba Busch, líder de los demócratas cristianos, desató el debate después de bailar, abrazar y besar a la gente en la mejilla en la fiesta del 40º cumpleaños de un amigo a fines de septiembre, pocos días después de que el primer ministro advirtiera a la gente que evitara abrazos y fiestas llenas de gente en medio del repunte de los contagios de coronavirus.

“La mayor parte de la fiesta se llevó a cabo afuera. En retrospectiva, podría pensar que hubiera sido mejor no ir, y eso ha formado la base de mis decisiones futuras”, dijo Busch a Expressen en un correo electrónico.

Ella Bohlin, concejala demócrata cristiana a cargo del cuidado de personas mayores en Estocolmo, también asistió a la fiesta y aseguró al diario que lamentaba la decisión en retrospectiva.

El líder del partido ultraderechista Demócrata Suecos (DS), Jimmie Åkesson, también fue captado por la cámara sentado cerca y rodeando con el brazo a los invitados en otra fiesta de cumpleaños en Oxelösund.

“Es cierto que hubo situaciones ocasionales en las que los invitados querían tomarse ‘selfies’ y saludar. Eso sucede incluso en otras situaciones, por ejemplo en [la cadena de supermercados] Ica. Generalmente trato de evitar el contacto corporal pero a veces las cosas suceden espontáneamente sin reflexionar”, reconoció a Expressen en octubre.