El enigma del sucesor de Merkel

Este sábado los 1.001 delegados de la CDU eligen al relevo de la canciller en un congreso telemático. Ninguno de los tres candidatos despierta el entusiasmo de los alemanes

Germany's Chancellor Angela Merkel takes part in a press conference following the consultations between the federal and state governments on further COVID measures, in Berlin, Tuesday, Jan. 5, 2021. (Michael Kappeler/pool photo via AP)
Germany's Chancellor Angela Merkel takes part in a press conference following the consultations between the federal and state governments on further COVID measures, in Berlin, Tuesday, Jan. 5, 2021. (Michael Kappeler/pool photo via AP)Michael KappelerAP

El principio del fin de la era Merkel comenzará este sábado, cuando los 1.001 delegados de la Unión Cristianodemócrata (CDU) elijan al presidente del partido y por tanto al sucesor de la canciller alemana. Se ponen fin de esta forma a dos décadas en las que, bajo la batuta de Angela Merkel, se viró de una formación abiertamente conservadora, aunque garante del Estado, a un partido con un tono más abierto y diverso y en las que Alemania se consolidó como el adalid político y económico de Europa.

La marcha de Merkel abre un interrogante respecto del futuro de su país en un momento en el que, a raíz de su manejo de la pandemia de coronavirus y a pesar de las dramáticas cifras de las últimas semanas, la canciller deja el Gobierno con un aumento notorio de su popularidad. ¿Existe un relevo a su altura? Estará por ver. El primer intento recayó en Annegret Kramp-Karrenbauer, conocido como AKK, quien asomaba como la sucesora natural de Merkel. Sin embargo, renunció al cargo en febrero de 2020 al no contar con el apoyo de una mayoría de la formación.

Ahora, hay tres candidatos en liza que se postularán de manera oficial en un congreso virtual, por imperativos de la pandemia: el primer ministro del «Land» de Renania del Norte-Westfalia, el centrista Armin Laschet; un enemigo declarado de la línea política de Merkel, Friedrich Merz, y Norbert Röttgen, ex ministro de Medioambiente, cesado por la canciller en 2012.

Ninguno de los tres están entre los mejor valorados del país, según el «Politbarometer», el barómeetro político de la televisión pública ZDF. La primera posición es para Merkel, la segunda para su ministro de Sanidad, el también democristiano Jens Spahn, y la tercera para el titular de Finanzas y candidato del Partido Socialdemócrata (SPD) a la Cancillería, Olaf Scholz.

Este fin de semana, Spahn protagonizó la portada de “Der Spiegel” y se especulaba con que fuera un tapado en el congreso del día 16 enero para elegir al sucesor de la canciller alemana.

Además, y en la línea de otras encuestas, una relativa mayoría de los alemanes preferiría que se postulara también el actual ministro regional de Baviera, Markus Söder, de la Unión social cristiana (CSU), el partido hermano de la CDU en Baviera. Un canciller de la CSU sería una novedad en Alemania.

Entre esos tres aspirantes deberán elegir los delegados en formato telemático, tras escuchar a distancia sus intervenciones de unos 15 minutos. El ganador deberá someterse a su ratificación, vía voto por correo entre esos mismos delegados. La fórmula del segundo voto es la solución de los juristas de la CDU para oficializar la elección, ya que en los estatutos no se contempla el voto telemático. Es una opción de compromiso, tras dos congresos federales cancelados –tanto el del abril como el que habría tenido lugar este mes– por la pandemia del coronavirus.

Ante esta disyuntiva, el partido de Merkel se mantiene estable en las encuestas, con una holgada ventaja sobre todos los demás partidos, por lo que la persona que suceda a la canciller tendrá grandes posibilidades de ponerse, a su vez, al frente del Gobierno tras las elecciones de septiembre. Sea quien sea el sucesor de Merkel, la CDU necesitará al menos un aliado de coalición para poder gobernar. Su actual socio, el Partido Socialdemócrata, languidece en las encuestas, por lo que muchos miran al floreciente partido de Los Verdes, con sus dos populares líderes, Annalena Baerbock y Robert Habeck, al frente.

El coronavirus seguirá presente en la agenda política alemana. Una pandemia que influirá en las elecciones que se celebran el 26 de septiembre, tras un 2020 escaso en comicios. Seis Estados federados llamarán a sus ciudadanos a votar, entre ellos, Baden-Württemberg en marzo, donde se presenta para ser reelegido Winfried Kretschmann, muy popular y, hasta ahora, el único jefe de Gobierno verde de Alemania. También será interesante lo que suceda en abril en Turingia, donde ahora gobierna Bodo Ramelow, el único ministro regional de La Izquierda. Habrá, asimismo, comicios en Sajonia-Anhalt, donde ahora gobierna una coalición formada por el partido democristiano CDU, el socialdemócrata SPD y Los Verdes.

Pero las elecciones más importantes son las federales del 26 de septiembre. Con ellas se pondrá fin a la era Merkel tras cuatro mandatos y 16 años como canciller. Merkel habrá estado al frente de la Cancillería casi tanto tiempo como la persona que ostenta el récord, Helmut Kohl.