Muere Sheldon Adelson, el rey de los casinos

El magnate estadounidense conocido en España por su millonario proyecto de “Eurovegas” ha fallecido a los 87 años después de una larga enfermedad

Sheldon Adelson en 2019 en Florida
Sheldon Adelson en 2019 en Florida FOTO: Loren Elliott REUTERS

Sheldon Adelson, el multimillonario magnate que que construyó un imperio de casinos por todo el mundo, falleció el lunes después de una larga enfermedad. Así lo acaba de anunciar su esposa.

A sus 87 años, Adelson, uno de los hombres más pudientes del planeta, ha muerto debido a las complicaciones que ha sufrido en pleno tratamiento del linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer, según ha informado Las Vegas Sands, que forma parte de su imperio.

Sus cadenas de juego y apuestas se extendieron desde Las Vegas hasta China y Adelson se acercó también a las más altas esferas de poder. El magnate no ha dudado en demostrar su aprecio y respaldo a políticos como Donald Trump o Benjamin Netanyahu.

Llegó a ser el tercer hombre más rico del mundo y nadie olvidará que en Las Vegas Strip haya gondoleros idénticos a los de Venecia cantando por los “canales” del desierto de Nevada es gracias a él. Él siempre apostó por Asia, que el mercado asiático sería la mejor baza y así quedó demostrado. Había que pensar a lo grande para tener ganancias a lo grande en un mercado inmenso como el asiático.

El imperio Adelson cuenta con edificios míticos en todo el mundo, como el Venetian en Las Vegas, el Sheraton Macao, o con otro hotel y edificio que rompía con todos los récords, el Marina Bay en Singapur.

El fallido sueño de Eurovegas

En Europa, lo intentó en Madrid con el sueño fracasado de EuroVegas, un proyecto que tenía maqueta pero no llegó a cimentarse. Hasta llegó a pasearse por Alcorcón para ver los terrenos en los que tenía pensado erigir su aventura europea.

El plan, según publicó entonces LA RAZÓN, era invertir unos 26.000 millones de dólares para construir un megacomplejo formado por doce “hoteles-resorts integrados”con seis casinos y diversas instalaciones destinadas a acoger congresos y eventos empresariales y deportivos internacionales. Finalmente, no pudo ser.

Hijo de inmigrantes judíos, se crió con dos hermanos en una casa de un barrio de Boston, donde según cuentan, dormía en el suelo, antes de saltar a los ránkings de Forbes. Es más, según este prestigioso medio, Adelson no entró en el negocio de los casinos hasta los 55 años, en 1989, cuando él y sus socios compraron el Sands Hotel &Casino en Las Vegas por unos 128 millones de dólares.

Hecho a sí mismo, a los 12 años pidió 200 dólares a un tío suyo para comprar los derechos para poder vender periódicos en una esquina de Boston.

El presidente y director ejecutivo de Las Vegas Sands Corp. tenía una fortuna de unos 35,5 mil millones de dólares en 2018, es decir, el 15º más rico de Estados Unidos.

“Si haces las cosas de manera diferente, el éxito te seguirá como una sombra”, indicó durante una charla de 2014 a la industria del juego en Las Vegas y recogida por la agencia AP.

Los que le conocían aseguran que era cercano pero reservado. Adelson se parecía a un jefe político pasado de moda y se distinguía de la mayoría de los judíos estadounidenses, que durante décadas han apoyado a los demócratas por amplios márgenes.

Adelson fue considerado el donante republicano más influyente de la nación durante los últimos años de su vida, y en ocasiones estableció récords de contribuciones individuales durante un ciclo electoral determinado.

Según “Forbes”, Adelson es un gran donante de organizaciones judías y ha donado unos 410 millones de dólares a Birthright, que financia viajes a Israel para jóvenes judíos. Asimismo, fue un gran simpatizante del presidente Trump. Adelson y su esposa llegaron a donar unos 123 millones de dólares a campañas republicanas y comités de acción política en 2018.