La Fiscalía califica de “sorprendente” el alcance de las primeras investigaciones sobre el asalto al Capitolio

Se está investigando el robo de información sensible sobre la seguridad nacional y la defensa,

EEUU califica de “sorprendente” el alcance de las primeras investigaciones sobre el asalto al Capitolio
EEUU califica de “sorprendente” el alcance de las primeras investigaciones sobre el asalto al CapitolioJulio CortezAP

El fiscal federal interino para el Distrito de Columbia, Michael Sherwin, ha asegurado este martes que “cientos” de personas podrían enfrentarse en los próximos días a cargos relacionados con la toma del Capitolio el miércoles pasado y ha asegurado que “la gente se va a sorprender de algunos de los atroces acontecimientos” que allí tuvieron lugar. ”Estamos analizando de todo, desde el simple allanamiento hasta el robo de correo y de dispositivos digitales, y el asalto a oficiales locales y federales tanto dentro como fuera del Capitolio”, ha explicado Sherwin en una rueda de prensa celebrada este martes.

A su vez, ha señalado que también se está investigando el robo de información sensible sobre la seguridad nacional y la defensa, o “delitos de homicidio” e incluso investigaciones sobre el uso de fuerza excesiva contra los derechos civiles. ”El alcance y la escala de esta investigación no tiene precedentes, no sólo en la historia del FBI, sino probablemente en la historia del Departamento de Justicia”, ha subrayado.

Sherwin ha insistido en que la información y las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento son sólo “la punta del iceberg” y ha avisado de que no se resolverán durante “los próximos meses”.

El asalto al Capitolio el pasado miércoles se saldó con centenares de detenidos, la incautación de varias armas, y la muerte de cinco personas, entre ellas dos agentes de la Policía del Capitolio. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arengó a sus simpatizantes coincidiendo con la sesión conjunta del Congreso para certificar la victoria electoral de su rival, Joe Biden, en las presidenciales de noviembre. Lo hizo después de pedir públicamente al vicepresiente, Mike Pence, máximo representante del Senado, que frenase el proceso.

Los demócratas acusan a Trump de “incitar a la insurrección” por la entrada de cientos de sus seguidores a la sede del Congreso. El todavía jefe de la Casa Blanca evitó condenar este ataque en sus primeras declaraciones y no lo hizo hasta un día más tarde, después de que se disparasen las dimisiones e incluso las amenazas de cese.

Pese a todo, Trump ha evitado cualquier conato de autocrítica, asegurando no solo que el discurso previo al asalto fue “totalmente apropiado”, sino que además ha denunciado que el ‘impeachment’ iniciado por los demócratas en Cámara de Representantes contra él es parte de “una caza de brujas” en su contra.