Irán, ¿el nuevo santuario de Al Qaeda?

Leah Soibel advierte de la amenaza de este nuevo nexo Irán-Al Qaeda anunciado por Estados Unidos

Azoteas en la capital de Irán, Teherán
Azoteas en la capital de Irán, TeheránABEDIN TAHERKENAREHEFE

Mike Pompeo, jefe de la diplomacia de Estados Unidos, anunció que la organización terrorista Al Qaeda ha instalado su base en la República Islámica de Irán, y no todo el mundo parece darse cuenta de la amenaza que ello supone, tanto para la región como para el resto del mundo.

El equilibrio de fuerzas en Oriente Medio se está dibujando de diferentes colores, y cada vez más países se alinean con Israel y Occidente, mientras que los partidarios de la represión, intolerancia religiosa y regresión social y de derechos humanos se están quedando aislados. Léase Irán y sus aliados.

Y, como dijo Pompeo, “estamos ignorando este nexo Irán-Al Qaeda bajo nuestro propio riesgo”.

Peligro, no solo regional

Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos y la consecuente persecución contra Al Qaeda, los terroristas suníes buscaron nuevos refugios. Afganistán sirvió por un tiempo, después se esparcieron en diversos países y cuando Irán decidió permitir el establecimiento de Al Qaeda, les regaló un oasis de protección. La condición: respetar las normas del régimen de los ayatolás, es decir, que aceptara la supervisión del poder iraní. Y esto puede significar cualquier cosa, y ninguna de ellas buena.

Los miembros de Al Qaeda ahora tienen libertad de movimiento, de reunión, de recaudación de fondos y de, en último término, seguir representando una amenaza para el mundo libre en el seno de Irán. Sí, debemos preocuparnos.

El peligro es que Irán y Al Qaeda unan sus fuerzas en contra de la corriente de paz y progreso que está abriéndose lugar en esta parte del mundo.

Sería muy desafortunado que Al Qaeda decidiera utilizar el terrorismo en la región para coaccionar a los posibles futuros socios y amigos de Israel y detener el proceso que se abrió el pasado mes de septiembre, con la histórica firma de los Acuerdos de Abraham entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahréin. Seguidos de Sudán.

Nefasta unión de fuerzas

Otra posibilidad no descartable es una posible alianza entre Al Qaeda e Irán en un proyecto terrorista en el mundo, no solo contra cualquier país occidental, sino también exacerbando la guerra civil siria gracias a la injerencia de miembros de Al Qaeda.

Irán sabe mucho de infiltraciones en países ajenos y de la utilización de milicias en su nombre: Hizbulá es la organización terrorista chií libanesa que está al servicio de Irán, y no es la única, realizando ataques terroristas en lugares del mundo alejados de Medio Oriente, como los de Buenos Aires de los años 90 contra intereses israelíes, pero no solo, y con gran capacidad de implantación, como lo demuestra su radio de acción en la Triple Frontera, entre Paraguay, Brasil y Argentina.

Si Al Qaeda se une a esta empresa bajo la mirada impasible de la comunidad internacional, serían muy malas noticias para el mundo entero.