Matteo Renzi, el Maquiavelo de la política italiana

El 73% de los ciudadanos piensa que el ex primer ministro ha derribado el Gobierno movido solo por sus intereses

El ex primer ministro italiano Matteo Renzi se resiste a dejar el protagonismo político
El ex primer ministro italiano Matteo Renzi se resiste a dejar el protagonismo políticoAlberto PizzoliAP

En 2016, después de haber perdido un referéndum constitucional que le obligó a dimitir como primer ministro, Matteo Renzi repitió una y mil veces que dejaba la política. No solo no se fue, sino que se presentó para ser reelegido como secretario general del Partido Democrático (PD) y solo abandonó dos años más tarde, cuando la formación obtuvo los peores resultados de su historia en las urnas. Lo hizo todo, según dijo, «por sentido de responsabilidad».

Antes había escalado de forma meteórica. Pasó de ser alcalde de Florencia, su ciudad natal, a convertirse en el primer ministro más joven de la política italiana, con 39 años. Lo consiguió sin pasar por las urnas, sino a través de una maniobra encubierta que terminó por descabalgar a su compañero de partido Enrico Letta.

Renzi se presentó como el «desguazador», ya que se propuso a acabar con los vestigios del extinto Partido Comunista que quedaban entre los socialdemócratas. Presentó un ambicioso programa de reformas, se distinguió como el rostro de la nueva izquierda y llevó al Partido Democrático (PD) al 40% en las elecciones europeas celebradas en 2014.

Desde ahí todo fue en picado. La reforma constitucional que pretendía sacar adelante fracasó tras presentarla como un plebiscito sobre su figura y en ese momento los cadáveres que había ido dejando a su paso se le volvieron en contra. El PD sufrió una escisión (Libres e Iguales) y más tarde, cuando su encaje en el partido se hizo insostenible, fue él mismo quien decidió seguir su propio camino y crear el partido centrista Italia Viva (IV).

En el verano de 2018, cuando el ex ministro del Interior Matteo Salvini decidió romper la alianza de Gobierno con el Movimiento Cinco Estrellas (M5E), Renzi jugó un papel decisivo para que el PD y el M5E recompusieran el Gobierno sin necesidad de volver a las urnas. Renzi presumió de dominar los juegos de palacio, jactándose de seguir los pasos de su conciudadano Maquiavelo.

Ahora, el líder florentino deshace la unión que él mismo forzó. Dice que lo hace por el interés del país y porque si no estaba dispuesto a otorgarle plenos poderes a Salvini, tampoco le dará ese placer a Conte. Sin embargo, según una encuesta de «Il Corriere della Sera», un 73% de los italianos piensa que actúa motivado únicamente por sus intereses. En caso de ir a las urnas, su partido tiene una expectativa de voto por debajo del 3%.