Dinamarca prorroga el cierre de la actividad económica hasta marzo

Pese a la caída de los contagios, el Gobierno teme la incidencia de la cepa británica del coronavirus

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, anuncia a la Prensa la prolongación de las restricciones
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, anuncia a la Prensa la prolongación de las restriccionesMADS CLAUS RASMUSSENEFE

A diferencia de otros países europeos, Dinamarca parece que comienza a aplanar la cura de coronavirus gracias al cierre de la actividad económica decreta las pasadas Navidades. Sin embargo, el Gobierno socialdemócrata de la primera ministra, Mette Frederiksen, prefiere no bajar la guardia ante la rápida extensión de la mutación británica del coronavirus y, en consecuencia, este jueves confirmó lo que se barruntaba desde hace semanas: la extensión de las restricciones hasta el 28 de febrero.

“Las cifras van en la dirección correcta, pero el Instituto Serológico [organismo de referencia en epidemias] cree que la variante británica es tan contagiosa que se propaga pese a las amplias restricciones. Hacemos todo lo posible para ralentizarla”, aseguró Frederiksen en una rueda de prensa.

Dinamarca, cuya incidencia en los últimos 14 días está por debajo de los 200 nuevos casos por 100.000 habitantes (en España roza los 900), registró 668 infecciones en las últimas 18 horas, con un 0,6% de positivos.

“Si abriésemos ahora la sociedad, aumentaría la actividad y se dispararía el contagio como en Reino Unido e Irlanda”, argumentó Frederiksen, quien resaltó que la ocupación hospitalaria sigue siendo alta y que los grupos de riesgo aún no han finalizado la vacunación. Precisamente, Dinamarca está a la cabeza de la UE en la lenta y accidentada campaña de vacunación.

La líder socialdemócrata hizo un llamamiento para no baja la guardia, dado que “la nueva mutación se está extendiendo, incluso con las restricciones muy extensas que se aplican en Dinamarca”. La B117, la cepa más infecciosa d la covid-19, ha sido detectada en 772 casos en el país nórdico.

Las restricciones actuales incluyen el cierre de escuelas, universidades, restaurantes, cafés y tiendas no esenciales, además de exigir que la mayoría de las personas trabajen desde casa siempre que sea posible; límites de reunión pública de no más de cinco personas; y el uso obligatorio de mascarillas en áreas públicas interiores.

Las autoridades danesas prolongaron también hasta finales de febrero las restricciones para entrar en el país, lo que implica presentar un test negativo de coronavirus realizado en las últimas 24 horas y un motivo familiar. Dinamarca fue el primera país de la UE en cerrar sus fronteras el 12 de noviembre. Una medida que estará en vigor hasta el 11 de mayo, a menos que las condiciones sanitarias permitan reabrirlas antes.

Con una tasa de mortalidad de 35,38 por 100.000 habitantes, Dinamarca se sitúa entre los países europeos con menos fallecidos. Esa cifra triplica, no obstante, las de Finlandia y Noruega, pero es tres veces menor que la de Suecia, el más afectado entre los países nórdicos.