«Desde que (Macron) se contagió de coronavirus no ha tomado decisiones demasiado claras»

La Razón conversa con Paul Smith, experto en estudios franceses de la Universidad de Nottingham sobre el futuro de Francia de cara a las elecciones de 2022

Marine Le Pen y Emmanuel Macron antes del debate electoral de 2017
Marine Le Pen y Emmanuel Macron antes del debate electoral de 2017

Si hoy Francia votase en una primera vuelta electoral, Marine Le Pen ganaría a Emmanuel Macron, según un sondeo publicado por CommStrat y el diario L’Opinion. La líder del partido Reagrupación Nacional rondaría un 26,5% mientras que el actual presidente alcanzaría un 23% de los votos. Las estimaciones hechas por Le Parisien aproximan que, según estos datos, Macron derrotaría a Le Pen por 52 a 48% en una segunda vuelta. LA RAZÓN conversó con el profesor Paul Smith, experto en estudios franceses de la Universidad de Nottingham.

¿Cree que el euroescepticismo ve en Marine Le Pen una imagen poderosa para desgastar a la Unión?

Le Pen y los “soberanistas” franceses han visto cómo se produce el Brexit y se han dado cuenta de que no se ganaría nada con un Frexit. De hecho, incluso en 2017 Le Pen no era partidaria de ello y el impacto de la retirada sería catastrófico para Francia. Sus recientes declaraciones sobre la UE la han hecho retroceder aún más en esa línea. La mala gestión comunitaria de la crisis del coronavirus, pero sobre todo en Francia -donde el despliegue de la vacuna ha sido lento, podría ser su mejor apuesta, pero se enfrenta al mismo problema que todos los oponentes de Macron... ¿lo habrían hecho ellos?

¿Cree que la gestión de la pandemia por parte de otros líderes de la derecha populista podría afectar a la imagen de liderazgo de Le Pen?

Es difícil decir si la actuación de otros líderes de extrema derecha -Trump, Bolsonaro, Johnson- está teniendo un impacto en su imagen. Sólo diré que la primavera pasada prometió que iba a escribir un libro sobre cómo el gobierno Macron-Philippe estaba gestionando mal la crisis. Eso nunca se materializó. Y se cuidó de no apoyar a Didier Raoult en un momento en el que los políticos moderados de la derecha lo hacían.

¿Conseguirá Macron revalidar el poder con una gestión positiva de la pandemia o no habrá un buen impacto?

La mayor debilidad de Macron es esa. Desde que se contagió de coronavirus no ha tomado decisiones demasiado claras, mientras que la voz clave en el Gobierno es el ministro de Economía, Bruno Le Maire. Macron y Jean Castex han intentado tomar decisiones semana a semana e incluso día a día.

Mientras tanto, en el parlamento se está debatiendo una ley sobre el “separatismo” y que avanza lentamente. Ahí será donde Le Pen hará campaña, creo. Ya no necesita ser anti-UE porque hará campaña sobre el peligro que supone para los valores franceses “el otro”: la islamofobia y el racismo disfrazados de defensa de la república laica y universal.

¿Cuál es la principal debilidad de Macron en este momento?

La mayor vulnerabilidad de Macron es que, por definición, la segunda elección es siempre un referéndum sobre el primer mandato. Macron también tiene que lidiar con el problema del calendario electoral. Las elecciones, por suerte para él, serán justo cuando Francia empiece a salir del agujero creado por Covid. Eso puede jugar a su favor o en su contra. Pero no puede elegir el momento. Johnson, por ejemplo, tuvo la suerte de ser elegido justo antes de la crisis. El momento lo es todo

Pero en las elecciones habrá algo más que Le Pen y Macron. No hay que descartar el impacto de la izquierda renaciente y los verdes, ni la importancia de que la derecha dominante se una a una amplia coalición liderada por Macron.