Una abuela y sus tres nietos mueren en un incendio al intentar mantenerse calientes durante la ola de frío en Texas

La causa del incendio aún permanece bajo investigación. La madre de los menores consiguió salvarse aunque sufrió quemaduras en las manos

La anciana de 75 años murió el pasado lunes junto a sus tres nietos en el incendio
La anciana de 75 años murió el pasado lunes junto a sus tres nietos en el incendioFacebookLa Razón

Loan Le, una anciana de 75 años, murió el pasado lunes junto a sus tres nietos en un incendio mientras trataban de mantenerse calientes durante los cortes de energía que se produjeron en los últimos días en Texas (EE UU). La madre de los menores consiguió salvarse, aunque sufrió quemaduras en las manos, según recogen medios locales.

Ha pasado ya casi una semana desde el incidente y, según las autoridades, la causa del incendio aún permanece bajo investigación, pero es solo uno de los múltiples incidentes mortales que se han producido en los últimos días mientras la comunidad intentaba mantenerse caliente durante el clima gélido y la falta de electricidad.

Al quedarse sin electricidad en su hogar de Sugar Land, la abuela decidió acudir a la casa de su hija, pues aún contaban con luz. Loan fue recibida con gran alegría por sus tres nietos (Olivia, de 11 años, Edison, de 8 años, y Colette, de 5 años). De hecho, pasaron la tarde todos juntos sin mayor problema hasta que, unas horas más tarde, la electricidad también se vio cortada en esta zona.

Fue entonces cuando la familia decidió encender la chimenea para mantener caliente la vivienda. Refugiados en el calor de hogar, los tres menores intentaron enseñarle a su abuela cómo jugaban a algunos juegos de mesa para pasar el rato hasta las 21.30 horas, momento en el que la madre, Jackie Pham Nguyen, llevó a sus hijos a acostar en sus habitaciones ubicadas en el piso superior de la casa. Juntos subieron la escalera y ella los metió en la cama.

Sin embargo, la madré contó a la cadena CNN que aquello fue lo último que recuerda junto a un momento de estar gritando el nombre de sus hijos en el primer piso tras el incendio que se produjo. “Estaba parada allí gritando sus nombres con la esperanza de que salieran de sus habitaciones y básicamente saltaran para que pudiéramos salir”, narró. “Solo recuerdo sentirme como si estuviera muy oscuro y todavía puedo escuchar todo crujir a mi alrededor”, agregó.

Cuando la Policía llegó a la casa tuvo que retener a Jackie para evitar que regresara a la casa para tratar de salvar a sus hijos y a su madre. Posteriormente fue trasladada al hospital para curarle algunas de las quemaduras que sufrío en las manos.