“Rusia responderá fuertemente a las sanciones de la UE”

Robert English, experto en política rusa de la Universidad del Sur de California, analiza para LA RAZÓN la nueva ronda de castigos impuestos hacia Moscú por la represión contra Navalni y los manifestantes

Vladimir Putin (C) durante una reunión que mantuvo con su ministro de Exteriores, Sergei Lavrov (L)
Vladimir Putin (C) durante una reunión que mantuvo con su ministro de Exteriores, Sergei Lavrov (L)

-¿Qué le parece el consenso político alcanzado ayer en la UE para imponer nuevas sanciones contra Rusia?

-De hecho, no hay mucho consenso porque las sanciones solo se han dirigido contra cuatro funcionarios rusos. No tienen un impacto económico más amplio, son relativamente leves. Los miembros de la UE más antirrusos querían mucho más, pero a la mayoría le preocupa que un grave empeoramiento de las relaciones con Moscú pueda tener peligrosas implicaciones económicas y de seguridad. A algunos les preocupa la posible confrontación en el flanco norte y a otros el gas ruso, barato y fiable a través del Nord Stream 2.

-¿Prevé alguna respuesta contundente por parte del presidente Vladimir Putin a las sanciones?

-Me recuerda a un escándalo de espías, cuando los países expulsan a los diplomáticos de los demás. Cada nueva ronda de expulsiones parece una escalada seria, cuando de hecho la última ronda es realmente notable por ser más leve de lo esperado. Eso es lo que tenemos aquí. Las últimas sanciones de la UE son mucho más débiles de lo que muchos temían. En consecuencia, la respuesta de Rusia probablemente será retóricamente fuerte, aunque también suave.

-¿Qué consecuencias puede tener esta ruptura política entre Moscú y Bruselas a corto y largo plazo?

-No creo que esto provoque una grave ruptura política. Espero algo de «ruido y furia» seguido de un período de diplomacia silenciosa para comenzar a reconstruir lentamente los lazos. Por supuesto, mucho depende de la nueva Administración de Joe Biden y aún no sabemos si en la cuestión rusa dominarán los halcones o aquellos que quieren calma para abordar otros tantos problemas urgentes.