Pekín amanece asfixiada por una tormenta de arena y alta contaminación

Las autoridades piden que los ancianos, los niños y las personas que sufren de afecciones respiratorias no salgan de sus casas

Vista de Pekín, en vuelta en una tormenta de arena
Vista de Pekín, en vuelta en una tormenta de arenaWU HONGEFE

Pekín, la capital china, ha amanecido envuelta en un espeso polvo marrón el lunes debido a los fuertes vientos que soplaban desde el desierto de Gobi y partes del noroeste de China, en lo que la oficina meteorológica ha calificado como la tormenta de arena más grande de la década. La Administración Meteorológica de China anunció una alerta amarilla el lunes por la mañana, diciendo que las tormentas de arena se habían extendido desde el interior de Mongolia a las provincias de Gansu, Shanxi y Hebei, que rodean Pekín.

Las cimas de los bloques de pisos en el centro de Beijing eran apenas visibles el lunes por la mañana, y se podía ver a los viajeros con gorros improvisados para protegerse la cara y el cabello. “Parece el fin del mundo”, dijo Flora Zou, de 25 años y residente de Pekín, que trabaja en el sector de la moda. “En este tipo de clima, realmente, no quiero estar fuera”.

Las autoridades pidieron que los ancianos, los niños y las personas que sufren de afecciones respiratorias no salgan de sus casas durante la jornada. La concentración de partículas PM10 -por ejemplo, el polvo o las cenizas- en el aire alcanzaba, pasadas las 11.00 hora local (03.00 GMT), casi 5.800 microgramos por metro cúbico. A esa hora, la concentración de partículas PM2,5 -las más dañinas para la salud- en el aire era de 386 microgramos por metro cúbico, muy por encima del límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 25 por período de 24 horas. Esto hizo que el índice de calidad del aire se situase a esa hora en los 424 puntos de media en la ciudad. Cuanto más alta es esta lectura, peores son las condiciones atmosféricas. No obstante, a primera hora de la mañana este indicador había superado los 2.000 puntos en algunas zonas de la ciudad.

Las fuertes tormentas de arena también azotaron a la vecina Mongolia, con al menos 341 personas desaparecidas, según la agencia estatal de noticias de China, Xinhua. Los vuelos se han suspendido desde Hohhot, capital de Mongolia Interior de China.

Alrededor de una quinta parte de los vuelos entrantes y salientes en el Aeropuerto Internacional de Pekín Capital y el Aeropuerto Internacional de Pekín Daxing fueron cancelados al mediodía (0400 GMT), más de lo habitual durante la temporada de tormentas de arena, según el proveedor de datos de aviación Variflight. Se esperaba que las tormentas de arena se desplazaran hacia el sur hacia el delta del río Yangtze y deberían desaparecer el miércoles o jueves, dijo el Ministerio de Medio Ambiente.

Personas con mascarillas caminan por una calle de la capital golpeada por aire contaminado y tormenta de arena FOTO: Andy Wong

Tormentas en marzo y abril

Beijing enfrenta tormentas de arena regulares en marzo y abril debido a su proximidad al enorme desierto de Gobi, así como a la deforestación y la erosión del suelo en todo el norte de China. China ha estado tratando de reforestar y restaurar la ecología de la región para limitar la cantidad de arena que ingresa a la capital.

Pekín ha plantado una “gran muralla verde” de árboles para atrapar el polvo y también ha tratado de crear corredores de aire que canalicen el viento y permitan que la arena y otros contaminantes pasen más rápidamente. El Ministerio de Medio Ambiente dijo el año pasado que la situación había mejorado, y que las primeras tormentas llegaron mucho más tarde en el año y no duraron tanto como hace una década.

Pekín y las regiones circundantes han sufrido altos niveles de contaminación en las últimas semanas, con la ciudad envuelta en niebla durante la sesión nacional del parlamento que comenzó el 5 de marzo. “Es difícil afirmar que estamos avanzando cuando no se puede ver lo que hay al frente”, tuiteó Li Shuo, asesor climático de Greenpeace en Beijing, el lunes.