Aviones de guerra rusos ejecutan a 15 islamistas en Siria en un bombardeo

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos asegura que los fallecidos son terroristas del Estado Islámico

Vecinos de la ciudad siria de Idlib rescatan a heridos en un bombardeo el año pasado
Vecinos de la ciudad siria de Idlib rescatan a heridos en un bombardeo el año pasadoYAHYA NEMAHEFE

Alrededor de 15 presuntos miembros del grupo yihadista Estado Islámico han muerto en bombardeos ejecutados durante las últimas horas por aviones de guerra rusos en el centro de Siria, según ha informado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

El organismo, con sede en Londres e informantes en el país, ha indicado que los ataques aéreos han sido perpetrados en una zona montañosa entre las provincias de Deir Ezzor y Raqqa. Los bombardeos han tenido como objetivo posiciones supuestamente usadas por el grupo yihadista.

Así, ha resaltado que las fuerzas rusas llevaron a cabo alrededor de 80 bombardeos en esta zona y en el triángulo que conforman las provincias de Alepo, Hama y Raqqa, escenario de un incremento de los ataques por parte de Estado Islámico durante los últimos meses.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) anunciaron en marzo de 2019 la toma de la ciudad de Baghuz y la caída del conocido como califato territorial de Estado Islámico, que ya no controla ninguna zona en Siria e Irak, donde fue derrotado en diciembre de 2017.

Sin embargo, el grupo ha incrementado sus ataques durante los últimos meses, causando decenas de muertos entre las filas del Ejército y las milicias progubernamentales lo que ha provocado que el Ejército de Rusia haya aumentado igualmente sus bombardeos en apoyo a Damasco.

El año pasado, un estudio encargado por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas para examinar la situación específica de Idlib (noroeste de Siria) entre noviembre de 2019 y junio de 2020 concluyó decenas de ataques a la población civil en la provincia de Idlib, muchos de ellos llevados a cabo por el Ejército sirio y algunos con apoyo de fuerzas aéreas rusas, podrían ser considerados crímenes de guerra, según un informe presentado hoy por la Comisión de la ONU sobre Siria.

El presidente ruso Vladimir Putin recuperó con su participación en la guerra siria, la influencia rusa en Oriente Medio, perdida tras la descomposición de la URSS y el derrocamiento del régimen iraquí de Sadam Husein. Moscú se involucró en el conflicto en septiembre de 2015 en respuesta a las solicitudes por parte del presidente sirio Bachar Al Asad para socorrer el esfuerzo bélico de su gobierno en el conflicto.

Mientras tanto, los esfuerzos internacionales para detener el conflicto que cumple ahora diez años, sigue activos. El enviado de la ONU para Siria, Geir Pedersen, reclamó este lunes a las potencias del Consejo de Seguridad más apoyo para un cierre negociado de la guerra, y sugirió que puede ser necesario un nuevo formato internacional para lograrlo.

Pedersen, en una intervención por videoconferencia, dijo al Consejo que sigue tratando de avanzar con una “diplomacia silenciosa”, pero recalcó que las conversaciones entre las partes sirias no progresarán sin una diplomacia internacional constructiva. “En un momento con tantos desafíos urgentes, no pierdan de vista la importancia fundamental de una resolución pacífica del conflicto sirio. Una solución política es la única salida y estoy convencido de que es posible”, insistió a las potencias.