Macron confina París un mes tras dispararse los contagios

Entre las restricciones se encuentra el cierre otra vez de los negocios no esenciales y los desplazamientos estarán limitados en los territorios afectados

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Será el tercer confinamiento que viva Francia, pero a diferencia de los dos anteriores, no afectará a todo el país. El primer ministro galo Jean Castex ha anunciado este jueves por la tarde las reglas de un nuevo confinamiento a partir de la medianoche del viernes para 16 regiones, entre los que se encuentra París.

Durará cuatro semanas y todos los comercios deberán permanecer cerrados salvo los de primera necesidad, y en estos se incluye esta vez la cultura, es decir, tiendas de discos o librerías. Además se permitirá la realización de una actividad física cerca del domicilio o un paseo diario, tal y como sucedió en el confinamiento de otoño. Se trata por tanto de un confinamiento más ligero que el de hace un año y más adaptado localmente a los territorios afectados.

El Ejecutivo galo lanzó hace un par de semanas su estrategia de confinamientos locales (novedosa en un país centralista que siempre había actuado con restricciones comunes) debido a la dispersa distribución de las variantes del virus que ha forzado a actuar regionalmente. Junto a París, hay otras dos zonas que concentran la mayoría de los departamentos afectados: la región norte del país y la Costa Azul.

La mayoría de estos departamentos presentan tasas de incidencia que superan los 400 o incluso 500 casos por cada 100.000 habitantes. Pero no todo iban a ser restricciones, y el gobierno galo ha querido dar un mínimo horizonte de esperanza retrasando la hora del toque de queda, que pasará ahora a las 19 horas (desde las 18 horas en la actualidad) y que seguirá operativo en toda Francia, incluidos los departamentos no afectados por las nuevas restricciones. Una medida que según el Ejecutivo se ajusta a las horas de luz en la entrante primavera.

Castex también ha anunciado que desde hoy mismo se retoma la campaña de vacunación con AstraZeneca tras el parón de 48 horas con el que Francia se había unido a otros países europeos y una vez que la Agencia Europea del Medicamento haya concluido que no hay vínculos con los episodios de trombos.

Asimismo, el primer ministro ha insistido en que esta tercera ola está afectando a personas mucho más jóvenes que las anteriores. Con la llegada de las vacunas, la mortalidad en residencias ha bajado pero las UCIs están registrando un creciente número de pacientes jóvenes con desarrollos graves de la covid-19.

En las últimas semanas, Macron se había estado resistiendo a un nuevo confinamiento, pero el martes el primer ministro, Jean Castex, dejó a su vez la puerta abierta a poder decretarlo. Es una opción que “está sobre la mesa”, expresó ya el pasado martes Castex en la cadena BFM.

El presidente galo ya afirmó el martes que se tomarían “nuevas decisiones” en “los próximos días” y el pasado miércoles se reunió con los responsables de la gestión de la pandemia en Francia para dilucidar la conveniencia de nuevas medidas restrictivas en las regiones afectadas, entre ellas París, con doce millones de habitantes.