Kim Yo Jong, el arma más poderosa del dictador norcoreano

La hermana de Kim Jong Un está mejor preparada para asumir el papel de líder principal y es de las pocas mujeres a las que se les permite ocupar un puesto destacado o ser mencionada en la prensa estatal de Pyongyang

La hermanísima, Kim Yo Jong, ha sido la encargada esta semana de enviar un mensaje amenazante al presidente de Estados Unidos, Joe Biden
La hermanísima, Kim Yo Jong, ha sido la encargada esta semana de enviar un mensaje amenazante al presidente de Estados Unidos, Joe BidenJORGE SILVA / POOL

Tiene armas nucleares, un Ejército descomunal, la supuesta adoración de su pueblo y al igual que hicieran su padre y su abuelo, Kim Jong Un trata de mostrar al mundo que su país es una fuerza a temer. Pero, en un nuevo cambio de rumbo, el menor de los Kim se muestra encantado de que las mujeres más cercanas a él le ayuden a transmitir ese mensaje. La más destacada de ellas es la hermana del actual líder norcoreano, Kim Yo Jong, que ha representado a su hermano en la escena mundial y que aparece a su vera en los actos más relevantes. Es considerada una probable sucesora y ha demostrado que sabe jugar duro.

Una característica sorprendente del Gobierno de Kim, ha sido el alto nivel de confianza y visibilidad que otorga a mujeres jóvenes, fuertes y elegantes como su esposa y su hermana, y su papel público y visible en los asuntos nacionales e internacionales. A diferencia de sus antecesores, Kim parece más capaz de delegar autoridad, mientras se prepara estratégicamente para los próximos años de Gobierno, ajustándose a los continuos desafíos de la Covid-19, la economía y las siempre presentes sanciones.

La dinastía de la familia Kim ha gobernado Corea del Norte durante tres generaciones desde su fundación tras la Segunda Guerra Mundial, cuando la Unión Soviética y Estados Unidos se repartieron el control de la península coreana. Durante ese tiempo, ha construido uno de los cultos a la personalidad más vigorosos del mundo, haciendo de la línea de sangre que se dice proviene del sagrado monte Paektu, cerca de la frontera con China, la principal reivindicación de legitimidad de la dictadura.

Cuando Kim Jong Un asumió el poder tras la muerte de su padre en 2011, la gran pregunta era si un líder en su veintena podía gobernar un país que veneraba la antigüedad. Pronto ejerció su autoridad sobre generales geriátricos y eliminó a posibles rivales: Ejecutó a su tío y antiguo adjunto, Jang Song Thaek, y se sospecha que ordenó el asesinato de su hermanastro mayor exiliado, Kim Jong Nam, en Malasia.

En muchos sentidos, Kim Yo Jong –que ha pasado casi una década enredada en el aparato del Estado– ha sido mejor preparada para asumir el papel de líder principal. Se ha convertido en la mujer de más alto rango de la familia, y en una de las pocas a las que se les permite ocupar un puesto destacado o incluso ser mencionadas en los medios estatales.

La hermana menor del líder norcoreano, apareció por primera vez en la escena internacional en febrero de 2018, cuando encabezó (junto con el presidente titular de la RPDC, Kim Yong Nam) la delegación norcoreana en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 en Pyeongchang (Corea del Sur).

Al ser la primera vez que un miembro de la familia gobernante Kim visitaba Corea del Sur, cada gesto, palabra y matiz de su estilo, generó un intenso interés mediático en todo el mundo. Se convirtió así en una sensación, por su gracia, juventud, belleza y seguridad. Los medios de comunicación incluso se refirieron a ella como «la Ivanka de Corea del Norte», un elogio al papel de Ivanka Trump en la Administración Trump en una variedad de eventos diplomáticos de alto perfil, incluida su asistencia a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018.

De 32 años (aunque no se sabe con exactitud), Yo Jong ha desempeñado papeles clave en el círculo de dirigentes de Corea del Norte durante más de una década. A finales de la década de 1990 asistió a un internado internacional en Berna junto a su hermano. De vuelta a Pyongyang, completó allí su formación universitaria, con una licenciatura en ciencias políticas, y comenzó a militar en el Partido del Trabajo de Corea en 2007.

Se convirtió en una aliada política de su hermano entre 2008 y 2011, cuando éste se preparaba para suceder a su padre, el difunto Kim Jong Il, que falleció en diciembre de 2011 tras sufrir un paro cardíaco, una complicación de su grave accidente cerebrovascular anterior, en agosto de 2008.

Los informes de los medios de comunicación occidentales durante esta época y posteriormente (incluso durante las cumbres de 2018 y 2019 con los presidentes Moon y Trump, respectivamente) han tendido a restar importancia a su papel y a presentarla simplemente como una ayudante de personal leal y recatada, que ayudaba a Kim Jong Un en las reuniones, organizaba su agenda e incluso le ofrecía un bolígrafo o un cenicero durante una cumbre.

Aunque el régimen de Corea del Norte toma muchos elementos del confucianismo, un antiguo conjunto de creencias que ha sido acusado de oprimir a las mujeres, podría ser que la continuidad de la línea de sangre sagrada del monte Paektu sea más importante que la elección de un heredero masculino, y Kim Yo Jong podría convertirse en una candidata favorable para suceder a su hermano.