Guerra civil en el independentismo escocés

Alex Salmond anuncia la creación de un nuevo partido soberanista que puede dejar a Nicola Sturgeon sin mayoría absoluta

El ex ministro principal de Escocia Alex Salmond en una foto de archivo
El ex ministro principal de Escocia Alex Salmond en una foto de archivoScott Heppell

Las cosas cada vez se ponen más interesantes de cara a los comicios del próximo 6 de mayo al Parlamento de Edimburgo, donde está en juego un nuevo referéndum de independencia. Alex Salmond, el que fuera líder de los nacionalistas del SNP, el mismo que estuvo muy cerca de conseguir la secesión escocesa en el referéndum legal celebrado en 2014, ha anunciado hoy la creación de un nuevo partido independentista llamado Alba.

El político que en su momento fue considerado el “Braveheart del siglo XXI” señaló que el objetivo era crear “una supermayoría para la independencia” en Holyrood que hiciera imposible al primer ministro Boris Johnson negarse a sacar de nuevo las urnas.

“Los objetivos estratégicos del partido son claros e inequívocos: lograr un país independiente exitoso, socialmente justo y ambientalmente responsable”, dijo. “Tenemos la intención de contribuir con ideas políticas para ayudar a la recuperación económica de Escocia y ayudar a construir una plataforma de independencia para enfrentar las nuevas realidades políticas”, manifestó el que dimitiera como ministro principal escocés en 2014.

Pero su vuelta a la política está llena de polémica y evidencia una vez más la gran guerra civil que se vive dentro del nacionalismo escocés. El SNP de la actual ministra principal Nicola Sturgeon lidera todas las encuestas de cara a los comicios de primavera. Sin embargo, la irrupción ahora de su antecesor podría dividir el voto, perjudicando en última instancia la causa soberanista.

Salmond había protagonizado una carrera marcada por logros históricos: primer nacionalista escocés en llegar al cargo de ministro principal (2007), primero en conseguir mayoría absoluta (2011) desde que se formó el Parlamento de Edimburgo en 1997 y el hombre que estuvo a punto de lograr la independencia (2014).

Sin embargo, todo se desmoronó en 2019, cuando tuvo que enfrentarse a un juicio por 14 delitos sexuales, incluyendo dos intentos de violación, acusado por hasta 10 mujeres distintas. Finalmente quedó absuelto por la Justicia. Pero el escándalo le llevó a iniciar una guerra civil con su sucesora, con la que había sido uña y carne, que derivó incluso en una investigación independiente llevada a cabo por el ex fiscal general de Irlanda James Hamilton, que esta semana finalmente concluyó que la ministra principal de Escocia no infringió el Código Ministerial.

El ex fiscal general de Irlanda tenía como mandato investigar si Sturgeon habría intentado influir en la investigación sobre las denuncias de acoso sexual que dos trabajadoras hicieron contra Salmond.