Gibraltar se quita la mascarilla

El Peñón se convierte en la prueba piloto de la nueva normalidad. Con más del 80% de la población vacunada, los llanitos disfrutan de la relajación de las medidas anticovid

Una pareja camina sin mascarilla por las calles de Gibraltar este domingo
Una pareja camina sin mascarilla por las calles de Gibraltar este domingoRomán RíosEFE

Con casi un ochenta por ciento de la población ya inmunizada, Gibraltar es uno de los primeros territorios del mundo en poder ensayar un cierto regreso a la normalidad y en dejar atrás las restricciones por el coronavirus. Tras eliminar el toque de queda y permitir que los bares y restaurantes pudieran abrir hasta las dos de la madrugada, a partir de hoy se permite también pasear sin mascarilla.

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ya anunció el lunes pasado en el Parlamento que la baja incidencia actual de la covid-19 en la colonia es «una demostración de la efectividad de nuestro confinamiento y del programa de vacunación».

Según recoge la agencia Efe, es un paso más de la «Operación Libertad», como ha bautizado el Gobierno del Peñón el proceso que se inició con la vacunación contra la covid-19 y que ahora permite a la colonia británica dar pasos hacia la normalidad.

Desde hoy, el uso de la mascarilla deja de ser obligatorio en los espacios abiertos de la calle Real (Main Street), la principal vía del Peñón, y del resto de calles del centro urbano.

Los gibraltareños respiraron ayer cuando finalmente se les permitió moverse por los espacios públicos exteriores sin mascarillas, seis meses después de que se hiciera obligatorio caminar con el protector facial. El Gobierno del Peñón anunció la semana pasada que se flexibilizarían las reglas del uso de mascarillas porque la mayoría de la población adulta en la colonia británica había sido vacunada y el número de casos de coronavirus era extremadamente bajo.

Precisamente ayer, había apenas 10 casos activos de coronavirus en Gibraltar, informó el Gobierno. El número de muertos por la covid-19 en este territorio británico, de 33.700 habitantes, es de 94.

«Es agradable volver a la normalidad... y ver a la gente disfrutar de nuevo y, con suerte, estar a salvo para que podamos mantener los números bajos», reconoció Peter Maund, de 45 años, a la agencia Reuters.

Las mascarillas ya no son necesarias en la calle principal de Gibraltar y sus alrededores, aunque su uso sigue siendo obligatorio en el transporte público y en las tiendas.

Paul Anthony, iba caminando sin mascarilla junto a su esposa Catherine, elogió el logro de Gibraltar de vacunar a casi toda su población adulta.

«Los trabajadores están regresando a la frontera, lo cual es excelente, así que sigamos adelante y podemos ser una prueba de ensayo para el resto de la comunidad y en todo el mundo», aseveró Anthony.

Sin embargo, no todos habían colgado las mascarillas ayer en las calles de Gibraltar, como la turista española Desiré Giménez, de 27 años.

«La verdad es que no me siento completamente segura», reconoció. «No nos hemos acostumbrado... Aunque sé que han sido vacunados, al menos seguiré usando una mascarilla», indicó.