Rusia inquieta a la OTAN

Un militar de la Marina italiana fue detenido acusado de filtrar documentos secretos de la Alianza Atlántica a un oficial ruso

Tres bombarderos Tu-95 en un aeródromo al noreste de Rusia
Tres bombarderos Tu-95 en un aeródromo al noreste de RusiaDIGITALGLOBE / HANDOUTMaxar

Las acciones desestabilizadoras de Rusia son una de las principales preocupaciones de la OTAN de cara a su agenda para la próxima década. Este recelo ha cobrado especial importancia en los últimos días después de que la organización multilateral haya detectado algunos movimientos inusuales de aviones de combate rusos. Según explicó la Alianza en un comunicado, los aviones de la organización interceptaron el pasado lunes, en menos de seis horas, seis grupos distintos de aviones militares rusos durante un «inusual pico de vuelos» sobre el Atlántico Norte, el Mar del Norte, el Mar Negro y el Mar Báltico.

Tal y como explica la organización en este comunicado, las maniobras por parte de Moscú suelen realizarse con el máximo sigilo, lo cual entraña riesgos. Los aviones militares rusos no suelen notificar su posición y altitud, tampoco presentan un plan de vuelo ni se comunican con los controladores aéreos, lo que supone «un riesgo potencial» para los aviones civiles. Estos movimientos han involucrado a varios países.

En concreto, varios aviones F-16 noruegos interceptaron dos bombarderos Tu-95-Bear volando cerca de la costa del país nórdico. Estos aparatos siguieron desplazándose hasta el sur y alcanzaron el Mar del Norte, lo que provocó que Reino Unido y Bélgica también enviasen varios cazas Typhoon y F-16, respectivamente para ver qué estaba sucediendo. Más tarde, los noruegos interceptaron dos bombarderos Tu-160 Blackjack sobre aguas internacionales. Asimismo, un grupo de aviones de combate turcos, rumanos y búlgaros siguieron el rumbo de varios aviones rusos sobre el Mar Negro, hasta que consiguieron que estos abandonasen la zona.

Por otro lado, ayer se conoció que un militar de la Marina italiana fue detenido, acusado de espionaje, al haber supuestamente entregado documentos confidenciales a un militar ruso. Entre esta información altamente sensible se encontrarían secretos de la OTAN. El ciudadano ruso no fue detenido de manera inmediata ya que su estatus de militar le garantizaba la inmunidad diplomática.

Como respuesta, dos funcionarios rusos implicados en este asunto fueron expulsados del país de manera fulminante. El Kremlin confía en que lo sucedido no enturbie las relaciones entre Rusia e Italia. Si estos hechos se demuestran ciertos, nos encontraríamos ante el primer caso importante de espionaje ruso en Italia desde 1989. Ese año, varios oficiales del KGB y de oficiales de inteligencia búlgaros intentaron acceder a documentos clasificados de dos empresas italianas. Una de ellas colaboraba con la OTAN y la otra se encargaba de fabricar cañones y vehículos blindados.

Todo indica que este incidente no es un caso aislado y que el Kremlin está moviendo hilos en sus servicios secretos para espiar en suelo europeo. La semana pasada, las autoridades búlgaras declararon a dos empleados de la embajada rusa en Sofía personas non grata tras haber sido también acusados de espionaje.