Una célula yihadista desmantelada pretendía crear un conflicto militar entre Marruecos y Argelia

El proyecto forma parte de los planes de Daesh para desestabilizar el Magreb

Célula de suicidas que fue desmantelada ayer en cuatro ciudades del paí
Imagen de archivo del material incautado a una célula de Daesh en Marruecos EFE/Fátima Zohra Bouaziz Fatima Zohra Bouaziz Agencia EfeFátima Zohra BouazizEFE

La célula yihadista de Daesh, desmantelada recientemente en Marruecos, tenía planeado atacar un puesto militar fronterizo y provocar un incidente armada con Argelia, con el fin de que se iniciara un conflicto, dentro de los planes generales de desestabilización. La banda yihadista, que cuenta con infraestructuras y operatividad en el Sahel, ha puesto entre sus objetivos preferentes al régimen de Rabat, sobre todo después del establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel.

Según expertos antiterroristas, consultados por LA RAZÓN, se ha detectado un flujo de marroquíes radicalizados hacia los campamentos que tanto Al Qaeda, con su franquicia JNIM, como Daesh, con la suya, el Estado Islámico del Gran Sáhara (EIGS), con el fin de recibir entrenamiento en el manejo de armas y explosivos; y después volver a Marruecos para cometer atentados.

Según informa el portal Le360, los terroristas, detenidos en la localidad de Oujda, tenían planes para atacar militares, parlamento, iglesias y clubes nocturnos. Otros objetivos eran de tipo turístico, el Parlamento y la prisión de Salé, con el fin de liberar a los presos yihadistas. Tal y como ha publicado LA RAZÓN, el rescate de reclusos terroristas es una de las prioridades, dentro de la campaña genérica de “Derribar los muros”. Ya han logrado algunos éxitos en este terreno, en Afganistán y el Congo.

El jefe de la célula desmantelada había buscado en Google los puestos de vigilancia del ejército marroquí cerca de la frontera con Argelia. “Planeaban atacar a los soldados marroquíes y robar sus armas para usarlas contra los soldados argelinos con el objetivo de provocar una guerra entre Marruecos y Argelia”. La desestabilización es uno delos fines prioritarios de cualquier banda terrorista; buscan crear contradicciones entre los ciudadanos y sus gobernantes y, en este caso, nada más y nada menos que el posible inició de un conflicto bélico entre dos naciones que nunca han mantenido buenas relaciones. Rabat no perdona el apoyo que Argel presta al Frente Polisario en los campos de Tinduf y el aprovisionamiento logístico que le facilita.

Para financiar sus proyectos terroristas, la célula de Oudja tenía previsto robar un banco, una camioneta de transporte de caudales y chantajear a los dueños de los bares.

Los terroristas también habían estudiado la posibilidad de atentar contra objetivos de los Estados Unidos, sobre todo después del decidido apoyo de este país a Marruecos y el establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel.