Putin promulga la ley que le permitirá permanecer en el Kremlin hasta 2036

Tras la reforma constitucional aprobada en julio en referéndum, el presidente ruso podrá volver a ser candidato en 2024 y 2030

Vladimir Putin aspira a perpetuarse en el poder hasta 2036
Vladimir Putin aspira a perpetuarse en el poder hasta 2036SPUTNIK

Vladimir Putin, firmó este lunes una ley que le abre la puerta a permanecer en el poder hasta 2036. Con 68 años, el presidente ruso podría dejar el cargo a los 85. La nueva ley permite que Putin opte por dos nuevos mandatos presidenciales de seis años cada uno. Tras 21 años en el poder, la Constitución rusa no le permitía volver a presentarse, ya que la ley contempla un máximo de dos mandatos consecutivos. Según el texto firmado por el mandatario, esta limitación «no se aplica a aquellos que ocupaban el cargo de jefe de Estado antes de la entrada en vigor de las enmiendas a la Constitución».

El mandatario firmó hoy hasta 300 medidas adicionales entre las que se encuentran el blindaje del sistema de pensiones, la prevalencia de la ley rusa sobre el sistema internacional, la prohibición del matrimonio entre parejas del mismo sexo, introducir en el currículo de los colegios la «educación patriotica» y la fe en Dios, así como la inmunidad vitalicia de los presidentes.

Además, la nueva ley enumera una serie de requisitos para los próximos candidatos presidenciales: tener como mínimo 35 años de edad, haber vivido de forma permanente en Rusia durante al menos 25 años y no tener permiso de residencia o la ciudadanía de otro país.

En enero del pasado año, la cúpula del régimen buscaba una solución política al problema sucesorio en el país, por lo que se convocó un referéndum para reformar la Constitución. Una abrumadora victoria en la consulta constitucional de julio de 2020, con un 77% de «síes», aupó a Putin a un Gobierno con más poder que nunca. Las urnas permanecieron abiertas hasta una semana. El Kremlin necesitaba entonces un 50% de participación, no sin polémica, Putin logró un 65% de movilización ciudadana. Hasta 50 millones de rusos participaron según cifras oficiales.

La oposición sigue denunciado fraude durante el referéndum y hace especial hincapié en la posición de monopolio del Kremlin sobre los medios de comunicación del país. El espacio de información independiente en Rusia se ha visto reducido desde la llegada al poder de Putin.

Con sucesivas reformas, el mandatario ruso ha optado por dotar al Kremlin del papel de supervisor de la información. En 2014, se aprobó una ley que controla la información publicada por blogueros, clave en la estrategia de la oposición rusa para difundir su mensaje, y en 2019 una nueva legislación permitió al Gobierno restringir y controlar el acceso a internet de sus ciudadanos.

El camino al poder de Putin empezó después de un férreo debate sucesorio en el partido. En 1999, con la renuncia de Boris Yeltsin, el ex agente del KGB llegó al poder como dignatario interino. Un año después y con la victoria en las elecciones de marzo de 2000, la guerra de Chechenia catapultó su popularidad en todo el país, unido al crecimiento económico durante toda esa década y un aumento en la calidad de vida de millones de personas que se habían visto afectadas en la recesión de los años noventa.

Al inicio de su segundo mandato en 2004, Putin tuvo que lidiar con la crisis de rehenes en la escuela de Beslán, en Osetia del Norte, donde 331 personas murieron, 186 de ellos niños. Este hecho dio a Putin la excusa perfecta para poner fin a la elección directa de los gobernadores en las regiones, lo que fue visto como uno de los primeros pasos para centralizar el poder en Moscú. Sin poder presentarse a una reelección, en 2008 eligió como sucesor temporal a Dmitri Medvedev, no sin antes anunciar que volvería a presentarse a las próximas elecciones.

Durante eso cuatro años, Putin seguía manteniendo el control, pero oficialmente Medvedev era el presidente. En 2012, volvió a ser reelegido, esta vez por seis años, debido a la reforma constitucional. En marzo de 2018, con el mejor resultado electoral hasta la fecha, Putin logró un 76,67% de apoyos.

Sin debate sucesorio, con una oposición en el exilio, encarcelada y sin medios, el ex agente del KGB remodela Rusia y aglutina más poder que nunca.