Por qué Biden sigue sin llamar a Sánchez seis meses después de su victoria

El presidente de EE UU ha hablado ya con más de 30 mandatarios desde que ganara las elecciones presidenciales en noviembre, una realidad que deja en mal lugar a Sánchez

Joe Biden y Pedro Sánchez, en imágenes de archivo
Joe Biden y Pedro Sánchez, en imágenes de archivo FOTO: Agencias La Razón

Parece que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se ha olvidado definitivamente de Pedro Sánchez. Seis meses después de su victoria sobre Donald Trump, el mandatario aún no ha descolgado el teléfono para hablar con el presidente del Gobierno español, una situación inédita en pleno siglo XXI en las relaciones hispano-norteamericanas.

La única vez en que ambos líderes se han visto por videoconferencia fue en la Cumbre del Clima propuesta por la Administración de Joe Biden, en lo que supuso un giro importante con respecto a la política de su predecesor. La falta de comunicación entre la Casa Blanca y Moncloa se deben a dos factores, según fuentes diplomáticas españolas: al “menor protagonismo” de España en la escena internacional y a la no existencia de problemas en las relaciones bilaterales “ni nada negativo” entre ambos países.

Estas dos cuestiones dejan entrever que el principal motivo de la no llamada de Biden a Sánchez es que no existe todavía una razón de peso, y la Casa Blanca solo prepara una conversación con un mandatario extranjero si existe un interés geoestratégico detrás. La subsecretaria de Estado adjunta para Europa y Eurasia de EE UU, Molly Montgomery, explicó hace una semana que Biden hablará con Sánchez cuando “las circunstancias lo permitan”.

Y es que desde su triunfo en las elecciones de noviembre, Biden ha hablado con más de 30 mandatarios extranjeros, algunos de ellos -caso de Angela Merkel, Emmanuel Macron o Boris Johnson- en varias ocasiones, una realidad que deja en mal lugar a Sánchez. El último feo que ha hecho Biden a su homólogo español ha sido apoyar este martes a Marruecos en plena crisis diplomática con nuestro país por la crisis migratoria en Ceuta, un claro desprecio de EE UU a Sánchez, que también recibió la amenaza de la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich.

Durante el periodo como presidente electo, hasta el pasado 20 de enero, el demócrata tuvo conversaciones con los principales líderes europeos, desde los citados Macron y Johnson, al italiano Giuseppe Conte o el irlandés Michéal Martin. También con otros mandatarios internacionales como Jacinta Arden (Nueva Zelanda), Alberto Fernández (Argentina), Sebastián Piñera (Chile), Abdalá II (Jordania), Cyril Ramaphosa (Sudáfrica) y Carlos Alvarado (Costa Rica).

La tardanza de Biden en contactar con Sánchez contrasta con el modus operandi de Barack Obama tras su victoria en las presidenciales de 2008. En noviembre de aquel año, Obama llamó a José Luis Rodríguez Zapatero cuatro días después de ganar a John McCainn. Algo más de tiempo le llevó a Trump ponerse en contacto con Mariano Rajoy, a quien telefoneó a los 35 días de vencer contra todo pronóstico a Hillary Clinton en 2016, antes de haber tomado posesión como jefe de la Casa Blanca.

EE UU sigue sin nombrar embajador en Madrid

Fuentes del Gobierno español aseguraron a LA RAZÓN que “los contactos con la Administración Biden son habituales desde la toma de posesión del presidente norteamericano”. Una muestra de “esa relación normalizada”, añadieron, fue la participación del presidente Sánchez en la Cumbre del Clima.

Juan Carlos Pereira, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad Complutense, aseguró a LA RAZÓN que “España está a un segundo nivel para Estados Unidos”, pero le resulta “sorprendente” que Biden aún no haya llamado a Sánchez. “Es llamativo que la nueva administración de Estados Unidos aún no haya nombrado embajador en Madrid”, apunta Pereira, quien señala que tradicionalmente la prioridad de Washington con respecto a España han sido los temas de seguridad y defensa.

“La situación geoestratégica de España le interesa a Estados Unidos. Y eso se ha reflejado desde 1953, desde los pactos de Madrid con Franco. La cercanía con el norte de África, el control del paso del Estrecho de Gibraltar y la puerta de entrada al Mediterráneo son condiciones que hacen de España un lugar ideal para las bases americanas de Morón y Rota”, añade Pereira.

Sintonía de Reagan con Felipe González

Las relaciones de los presidentes de EEUU con sus homólogos españoles han sido históricamente cordiales. Pereira recuerda que “de forma sorprendente, Ronald Reagan y Felipe González, que eran antagónicos por su ideología, terminaron por tener una relación muy estrecha. También hubo buena relación con George Bush padre y Felipe González”. “Había continuas llamadas desde EEUU a González para preguntarle por cuestiones de América Latina”.

En cambio, Pereira considera que entre George Bush hijo y José María Aznar “hubo una relación de dependencia útil para los americanos. Aznar pensó que con Bush España iba a tener un papel más importante en el mundo. Obama se llevó más o menos bien con Zapatero, aunque Zapatero causaba mucho recelo en la administración americana por las cosas que hizo”.

La falta de contenciosos entre Estados Unidos y España, apunta Pereira, puede ser uno de los motivos que expliquen la falta de contacto entre los dos presidentes. “Estados Unidos apuesta a una política de continuidad por parte del Gobierno de España en sus relaciones bilaterales”.

El 16-F, última toma de contacto

El contacto de más alto rango entre los gobierno de España y de EEUU ha sido el mantenido por la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, con el secretario de Estado, Antony Blinken, el pasado 16 de febrero. Blinken agradeció a Laya que España albergue bases norteamericanas, y se mostró el deseo de la nueva administración de trabajar junto con España, la UE y otros socios para “compartir desafíos”, entre los que mencionó Rusia, China y Venezuela.

En España, la oposición ha atribuido esta falta de contacto entre los dos mandatarios al deterioro de la imagen de España alentado por la presencia de Unidas Podemos en el Gobierno de coalición. Para el PP, resulta “sorprendente” que aún no se haya producido el contacto entre Biden y Sánchez, teniendo en cuenta que se trata de una Administración demócrata, y por tanto “de la misma familia política”, y que en el Gobierno “han vivido la victoria como si fuera propia”.

La portavoz de Ciudadanos en la Comisión de Exteriores del Congreso, Marta Martín, ha dicho “que Biden no haya querido ponerse en contacto con el Gobierno de España demuestra la debilidad del Ejecutivo en materia internacional”.