Alexei Navalni pone fin a su huelga de hambre

Los médicos advirtieron al líder opositor encarcelado que su vida está en peligro

Alexei Navalni, en una imagen de archivo
Alexei Navalni, en una imagen de archivoAlexander ZemlianichenkoAP

El líder opositor ruso encarcelado Alexei Navalni ha decidido abandonar la huelga de hambre iniciada el pasado 31 de marzo anunciando, a través de su cuenta de Instagram que vuelve a ingerir alimentos sólidos. Así lo publicó el bloguero y opositor después de varios días sin noticias suyas.

“Médicos en los que confío plenamente emitieron ayer un comunicado según el cual hemos conseguido suficiente para finalizar la huelga de hambre. Y para ser honrado, sus palabras ‘Muy pronto no habrá nadie a quien curar”... merecen atención”.

La recomendación de sus médicos personales y su entorno más cercano ha hecho a Navalni desistir de su huelga por miedo a empeorar sus condiciones de salud. El activista, que inició su protesta para reclamar ser atendido por médicos de su confianza, no ha visto complacida su petición pero se ha mostrado satisfecho al haber sido examinado por médicos civiles, fuera del Servicio de Prisiones de Rusia.

“Hace dos meses, se reían de mis peticiones de asistencia médica, no me daban ningún medicamento ni permitían que me los entregaran. Ahora me ha examinado dos veces un consejo de médicos civiles. La última vez fue antes del mitin (del 21 de abril). Ellos hacen sus análisis y me dan los resultados y conclusiones”, expresaba el bloguero de 44 años, que actualmente cumple una pena de prisión de dos años y medio por fraude y blanqueo de capitales en la Colonia Penitenciaria IK-2 de la ciudad de Pokrov, a 100 kilómetros de Moscú.

La semana pasada, su entorno denunció que el político había empeorado de unos dolores de espalda que sufría desde el mes de febrero y el pasado 20 de abril fue trasladado a un hospital civil. Los seguidores de Navalni, ante la incertidumbre sobre su estado, convocaron una serie de movilizaciones el pasado miércoles en todo el país para pedir su libertad, que se saldaron con más de 1.500 detenciones, entre ellas las de Kira Yarmush, portavoz de Navalni y a Lubov Sobol, una de las más estrechas colaboradoras del crítico del Kremlin.

Navalni, no pierde la esperanza de ser atendido por un médico de su confianza. “La exigencia de que dejen que me atienda el médico adecuado no la retiro, pierdo la sensibilidad en partes de las manos y las piernas y quiero entender a qué se debe y cómo curarlo. Teniendo en cuenta el proceso y todas las circunstancias, estoy empezando la salida de la huelga de hambre. Como regla general esto llevará otros 24 días y dicen que será más duro. Así que deseadme suerte”, ha publicado el político.