Biden reúne a las familias de migrantes separadas por Trump

El presidente de EE UU cuadriplica el número de refugiados admitidos en EE UU

Solicitantes de asilo en la frontera entre México y Estados Unidos
Solicitantes de asilo en la frontera entre México y Estados UnidosDPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

EE UU quiere acelerar el proceso de reunificación de las familias separadas en la frontera. Aquella práctica bárbara, finalmente tumbada por los jueces, que segregó a menores de sus padres. No coaguló los flujos de inmigración ilegal. Pero apuntaló el póster de «sheriff» reactivo a las consideraciones humanitarias del que presumía Donald Trump. Hablamos de más 5.000 niños, muchos de ellos de menos de 5 años, bebés incluidos.

Fueron separados de forma permanente de sus padres, institucionalizados o enviados con otros familiares cuando era posible. Varios cientos de padres fueron deportados a sus países de origen. De 445 nadie sabe nada desde hace años. De momento, Joe Biden habla de reunir a cuatro familias. Un número insuficiente, y que llega tarde. En los últimos meses, fue posible localizar a los padres de 65 niños.

Lee Gelernt, abogado, subdirector de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) al cargo del proyecto Derechos de Migrantes, recuerda en un comunicado que cuando la ACLU demandó al Gobierno republicano «no teníamos idea de la escala y la depravación de la injusticia, pero ahora sabemos que miles de niños fueron arrancados deliberadamente de sus padres, incluidos niños pequeños y bebés». Sostiene que «es comprensible que muchos se pregunten por qué cientos de familias migrantes siguen desaparecidas después de tantos años y qué les ha sucedido a las miles de familias que fueron localizadas». Pero «la Administración Trump retuvo sus nombres y después no reveló información que podría habernos ayudado a encontrarlas».

El abogado exige al Gobierno permitir que las familias deportadas puedan reunirse en EE UU. «Muchos asumen erróneamente que solo los más de 400 desaparecidos permanecen separados», dice, «pero la administración Trump deportó a otros cientos de otros padres sin sus hijos, diciéndoles que encontrarían a sus hijos en el avión, solo para que el avión despegara sin el niño». La ACLU también pide que las familias sean protegidas de una futura deportación: «Dado lo que han soportado, sería inconcebible expulsarlas». Y el Gobierno debe brindarles un estatus legal permanente.

Finalmente, recuerda que las familias, tanto los adultos como los niños, necesitarán terapia y que la Academia Estadounidense de Pediatría calificó la separación de «abuso infantil». Para Gelernt, «nuestro Gobierno no debería quitarles bebés a sus padres y usarlos como peones políticos». «Espero que la Administración de Biden recuerde historias como la de una de las primeras familias reunidas, cuya madre nos dijo que su hijo de 4 años seguía preguntando si se lo iban a llevar de nuevo».

Por su parte, el presidente anunció que se cuadriplicará el número de refugiados aceptados en EE UU. Biden dijo que recibió información adicional que lo llevó a firmar la orden presidencial de urgencia, que establece el límite en 62.500. «Es importante emprender esta acción hoy para eliminar cualquier duda persistente en las mentes de los refugiados de todo el mundo que han sufrido tanto y que están ansiosos esperando que comiencen sus nuevas vidas», declaró.