Las claves de la nueva escalada de violencia en Israel

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Servicios de emergencia palestinos en la ciudad de Gaza
Servicios de emergencia palestinos en la ciudad de GazaKhalil HamraAP

Jerusalén ha experimentado sus peores disturbios en años, con cientos de manifestantes palestinos heridos en enfrentamientos con la policía israelí. La violencia ha aumentado en la ocupada Cisjordania y el Ejército de Israel dice que ha destruido “objetivos importantes en Gaza” y “figuras clave de la inteligencia de Hamás”.

El origen

Todo está relacionado con la ocupación militar desde hace medio siglo de Israel y su control cada vez más profundo sobre la vida palestina, analiza The Guardian. La ira ha estallado porque una serie de eventos han convergido todos a la vez, alcanzando su punto álgido el lunes.

El trasfondo

A raíz de las medidas adoptadas por la administración Trump e Israel para cimentar el control sobre los territorios palestinos, la esperanza de una resolución a la crisis de décadas está en su punto más bajo. La decisión de Mahmoud Abbas, el líder de 85 años de la Autoridad Palestina, de posponer las elecciones planeadas ha agregado frustración a los palestinos, cuya última votación parlamentaria fue en 2006. Mientras tanto, las elecciones israelíes en marzo envalentonaron aún más a la extrema derecha de Israel, llevando al parlamento a un partido de ultranacionalistas judíos aliados con el primer ministro, Benjamin Netanyahu.

Las restricciones

Hace un mes, comenzó el mes sagrado musulmán del Ramadán, y los palestinos se han quejado de lo que dicen que son restricciones innecesariamente severas por parte de la policía israelí, que les impidió reunirse en las escaleras fuera de la Ciudad Vieja, una tradición no oficial después de las oraciones vespertinas. En medio de las crecientes tensiones, hubo un aumento de la violencia, con efrentamientos entre judíos y palestinos. Los acontecimientos llegaron a un punto crítico a finales de abril cuando cientos de israelíes de extrema derecha marcharon por las calles de la ciudad coreando “muerte a los árabes” y se enfrentaron a los palestinos.

El detonante

La ira aumentó antes de un fallo de la corte israelí, que debía emitirse el lunes, sobre si las autoridades desalojarían a decenas de palestinos del barrio de Sheikh Jarrah, de mayoría árabe en el este de Jerusalén, y entregarían sus hogares a colonos judíos. El mismo día, miles de nacionalistas israelíes que ondeaban banderas debían marchar por los barrios musulmanes de la Ciudad Vieja en un desfile considerado provocación que celebraba la toma de la ciudad por Israel en 1967. Para el lunes, la fecha de la audiencia se había retrasado y la marcha fue desviada, pero la situación ya se había descontrolado.

La historia

Las familias judías afirman que perdieron tierras en Sheikh Jarrah durante una guerra que acompañó a la creación de Israel en 1948, un conflicto en el que también fueron desplazados cientos de miles de palestinos. Dos décadas después, Israel se apoderó de Jerusalén Este de manos de las fuerzas jordanas en la guerra de 1967 y luego la anexó. Según la ley israelí, los judíos que puedan demostrar un título anterior a 1948 pueden reclamar sus propiedades en Jerusalén. No existe una ley similar para los palestinos que perdieron sus hogares en Jerusalén Occidental.

Jerusalén, centro de la disputa

Jerusalén siempre ha sido el centro de la crisis israelí-palestina, con sus lugares sagrados venerados por judíos y musulmanes. El Muro Occidental de la Ciudad Vieja forma parte del sitio más sagrado del judaísmo: el Monte del Templo. Es igualmente parte de al-Haram al-Sharif, o el Noble Santuario, con la Cúpula de la Roca y la mezquita de al-Aqsa, el tercer sitio más sagrado del Islam.

El último episodio de violencia comparable a este

Nunca ha habido un momento en que haya una calma total en Israel y Palestina, por lo que es difícil comparar episodios de violencia. Sin embargo, el último evento similar ocurrió en 2017, cuando la ira por las medidas de Israel para instalar detectores de metales fuera del complejo de la mezquita de Al Aqsa desencadenó semanas de derramamiento de sangre.