El paso de un destructor de EEUU por el Estrecho de Taiwán levanta ampollas en China

Pekín califica el tránsito de provocación mientras que la Marina de EEUU responde que solo es una misión rutinaria

El destructor USS Curtis Wilbur cerca de Filipinas
El destructor USS Curtis Wilbur cerca de Filipinas FOTO: Handout . REUTERS

China lanzó una sonora protesta este miércoles por lo que considera una provocación en toda regla de la Armada de Estados Unidos. Un barco destructor norteamericano había pasado unas horas antes por el Estrecho de Taiwán, una zona geoestratégica caliente que mantiene enfrentados a Pekín y Washington. Esta zona marítima separa la china continental de la isla en 180 kilómetros que para muchos analistas se ha convertido en la zona más peligrosa del planeta.

Las autoridades del país comunista calificaron este hecho de “provocación” que socava la paz y la estabilidad en la región. Para Estados Unidos no existió intención de encrespar los ánimos de su rival y a la vez socio comercial. La Séptima Flota de la Armada estadounidense afirmó que el destructor de misiles guiados USS Curtis Wilbur llevó a cabo un tránsito de rutina por el Estrecho de Taiwán sujeto al derecho internacional. En un comunicado, Washington añadió que este tránsito “demuestra el compromiso de Estados Unidos con un Indo-Pacífico libre y abierto.

“El ejército de Estados Unidos continuará volando, navegando y operando en cualquier lugar permitido por la ley internacional”, dijo la Marina en un comunicado. Si bien el estrecho se encuentra en aguas internacionales, China reclama el gobierno autónomo de Taiwán como su propio territorio y considera la presencia de la Marina de los Estados Unidos en la zona como una muestra de apoyo al gobierno democrático de la isla.

En una declaración en la web del Ministerio de Defensa, el portavoz del Comando del Teatro del Este, coronel Zhang Chunhui, dijo que las acciones de Estados Unidos estaban “enviando señales erróneas a las fuerzas de la ‘independencia de Taiwán’, perturbando y saboteando deliberadamente la situación regional y poniendo en peligro la paz y la estabilidad en todo el Estrecho de Taiwán“.

La isla de Taiwán ocupa un territorio de un tamaño parecido al Cataluña con una población tres veces mayor, unos 23 millones de habitantes. Pekín reclama la soberanía de este territorio desde 1949. Ese año, tras la guerra civil china que enfrentó a los comunistas de Mao Zedong con los nacionalistas del Kuomintang, el líder anticomunista Chiang Kai-shek huyó y se refugió en la isla para mantener viva la República de China.

El conflicto se ha vuelto cada vez más espinoso. La Defensa china anunció que sus fuerzas rastrean y vigilan el barco “contra todas las amenazas y provocaciones”. Pekín se quejó el mes pasado de que la actividad de los barcos militares estadounidenses y los aviones de vigilancia dirigidos ha aumentado significativamente durante el mandato del presidente Joe Biden.

Uno de los episodios más molestos para Pekín fue el seguimiento de cerca del portaaviones chino Liaoning y su grupo de batalla por parte de un destructor estadounidense en el Mar de China Meridional. China acusó a Estados Unidos de haber “interferido seriamente con las actividades de entrenamiento de la parte china y amenazó la seguridad de la navegación y el personal de ambas partes”.

La Marina de los EEUU ha estado realizando este tipo de operaciones todos los meses. Estados Unidos, como la mayoría de los países, no tiene vínculos diplomáticos formales con Taiwán, pero es su principal soporte internacional y un importante vendedor de armas.

La tensión militar entre Taiwán y Pekín se ha disparado durante el último año. Taipei se ha quejado reiteradamente que China ha enviado repetidamente su fuerza aérea a la zona de defensa aérea de Taiwán. Algunas de esas actividades pueden involucrar a varios combatientes y bombarderos. China ha dicho que sus actividades en Taiwán tienen como objetivo proteger la soberanía del país.