“Biden es consciente de que la recuperación post pandemia necesitará el liderazgo de EE UU”

Erik Goldstein, profesor de Relaciones Internacionales e Historia en la Universidad de Boston, explica a LA RAZÓN algunas claves de la cumbre del G-7

Los presidentes Emmanuel Macron y Joe Biden conversan el viernes en Cornualles
Los presidentes Emmanuel Macron y Joe Biden conversan el viernes en CornuallesPOOLREUTERS

El presidente EEUU, Joe Biden, quiere hacer todo lo posible para restaurar los lazos con los aliados tradicionales en el G7 después de la política de aislacionismo de Donald Trump. Un primer gesto en la cumbre de Cornualles ha sido la invitación para que la canciller alemana, Angela Merkel, visite la Casa Blanca en julio. El mandatario estadounidense insiste en su compromiso con el multilateralismo y en la necesidad de trabajar en prioridades, como la salud pública, la recuperación económica y un crecimiento incluyente, además de expresar “solidaridad y valores compartidos con las grandes democracias”. El profesor Erik Goldstein considera que Biden tiene más experiencia en relaciones internacionales que cualquier otro presidente antes que él.

¿Cuál será el nuevo papel de EE UU con Biden?

El presidente Biden tiene más experiencia en relaciones internacionales que cualquier otro presidente antes que él. Simplemente está retomando los hilos de la política exterior estadounidense antes de Trump. Su Administración, muchos de sus miembros, han vivido y se han educado en Europa, están familiarizados con la UE. Estados Unidos ve a la UE como un proyecto en progreso. La economía de EE UU sigue siendo el motor económico clave del mundo, y la Administración Biden es consciente de que la recuperación posterior a la pandemia necesitará el liderazgo de EE UU. La UE todavía no es un organismo con una política económica unificada, incluso aunque disfrute de una mayor cooperación entre sus Estados miembros que la mayoría de las regiones del mundo.

¿Qué resultado tendrán los esfuerzos globales para cambiar el sistema tributario internacional y que sea más equitativo?

Los planes fiscales discutidos por el G-7 se basan en una mayor conciencia de la necesidad de una mejor coordinación internacional después de la pandemia. Las expansión de las grandes corporaciones ubicadas en diferentes países ha provocado situaciones fiscales complejas y esta distorsión debía haber sido abordada hace mucho tiempo. Este es un esfuerzo para hacer la recaudación de impuestos más eficiente y asegurar que los Gobiernos cooperarán en lugar de competir por los regímenes tributarios. Todo esto es parte de la urgencia de apoyar una recuperación económica posterior a la pandemia.

¿Cómo detener la carrera armamentista mundial con China, que desafía la supremacía estadounidense?

Las carreras de armamentos comenzaron con el crecimiento de la tecnología a principios del siglo XX. Son costosas y generalmente terminan cuando un Estado decide que el coste de producir armas es mayor que el beneficio de la política. Una estrategia colectiva por parte de los Estados para seguir el ritmo de la política actual de China aumentaría la necesidad de que China gaste cada vez más para mantenerse al día. El potencial de que esto suceda puede ser suficiente para llevar a China a aceptar conversaciones sustantivas sobre control de armas y una política menos agresiva.

¿Cuál es la importancia de una cumbre como la del G7?

El G7 fue producto de la fértil imaginación del presidente francés Valery Giscard d’Estaing, como una forma de mejorar la comunicación y la colaboración con Estados Unidos. Originalmente estaba destinado a ser el G5, las economías más grandes, y luego Francia quiso agregar Italia para razones amistosas, por lo que Estados Unidos agregó a Canadá y así nació el G7. Inicialmente, estaba destinado a ser un foro solo para discusiones, no para que se anunciaran resultados o acuerdos al concluir, y era muy informal. Ahora se ha convertido en un evento grande y complejo, y se esperan resultados. De ahí la necesidad de anunciar acuerdos, aunque los detalles de estos suelen resolverse con antelación.

¿Se han convertido las vacunas contra la covid-19 en un arma geopolítica durante la pandemia?

Las vacunas se han convertido en un símbolo importante de prestigio internacional. Solo algunos países tienen la capacidad de desarrollar y producir vacunas, lo que ha dado lugar a nivel nuevo y especial de estados. En ese nivel existen países que pueden proporcionar suministros a otros estados que lo necesiten. China y Rusia se han apresurado a utilizar su capacidad de producir vacunas para alinearse con sus intereses geopolíticos. Esto ha permitido a EEUU adoptar un enfoque muy diferente, al prometer una gran cantidad de dosis a más de 100 países. Esto sirve tanto para necesidades médicas reales como para lanzar al mundo la señal de que Estados Unidos es un líder mundial.