El carnicero mexicano de Atizapán hizo filetes con el cadáver de su última víctima

El sospechoso de cometer hasta 30 feminicidios está detenido mientras siguen las excavaciones en su casa donde han aparecido cientos de restos óseos

Andrés N, conocido como El Chino y presunto autor de una treintena de homicidios en México
Andrés N, conocido como El Chino y presunto autor de una treintena de homicidios en MéxicoFiscaliá de México Fiscalía de México

El sospechoso Andrés N., El Chino, también conocido como el carnicero de Atizapán, una localidad en el estado de México, ha confesado haber cometido 30 asesinatos de mujeres. Este hombre de 72 años está detenido y su arresto ha dado pie a detalles escabrosos de algunos de sus presuntos crímenes a partir de la investigación de la policía, que ha excavado en la casa del acusado a la afueras de Ciudad de México. La cantidad de fragmentos de huesos encontrados debajo de suelos de cemento hace pensar que El Chino podría haber cortado en pedazos diminutos los cuerpos de las víctimas, una deducción que encaja con el hecho de que el sospechoso había sido en el pasado carnicero. De Hecho, su última víctima fue cortada en filetes.

Los investigadores han explicado que han encontrado 3.787 fragmentos de huesos hasta ahora, aparentemente pertenecientes a 17 víctimas diferentes. Los fiscales del Estado de México cree que los espeluznantes hallazgos no acaban ahí ya que la búsqueda sigue ahora en otras habitaciones que alquiló en la misma propiedad. El Chino, descrito por sus vecinos como un hombre tranquilo, vivía de alquilar habitaciones de su casa, donde la policía ha hallado tarjetas de identificación y otras posesiones de mujeres que desaparecieron hace años, lo que sugiere que el rastro de asesinatos puede remontarse a años atrás.

Integrantes de servicios periciales, trabajan dentro de la casa de Andres "N" en Atizapan el estado de México
Integrantes de servicios periciales, trabajan dentro de la casa de Andres "N" en Atizapan el estado de México Sashenka GutierrezEFE

“Los fragmentos de huesos están siendo sometidos a estudios de ‘lateralización’, que incluyen limpiar cuidadosamente cada uno, identificar qué parte del cuerpo son y luego colocarlos en su posición anatómica, proporcionando un método para determinar el número aproximado de víctimas”, dijo la oficina de la fiscalía en un comunicado. “Este análisis indica que, hasta ahora, los fragmentos óseos encontrados posiblemente sean los de 17 personas”, añade.

La mayoría de sus víctimas tenían entre 30 y 40 años. A algunas las elegía en bares, pero otras eran conocidas del barrio, Así sucedió con su última víctima, una mujer de 34 años llamada Reyna González Amador, a la que había conocido tres años atrás. La prensa mexicana dice que incluso comía en fiestas familiares con sus hijas y su esposo, ya que lo consideraban como un amigo. Reyna fue troceada el pasado 14 de mayo con una sierra para metales y cuchillos de carnicero. Al parecer, la mujer accedió a ayudar a Andrés con algunas tareas dentro de su casa, pero cuando ella entró, el presunto asesino se abalanzó sobre ella y de inmediato la estranguló.

Según la agencia Reuters, en realidad no hubo una investigación policial para detener a Andrés. Una de las mujeres asesinadas era la esposa de un comandante de policía que el sospechoso conocía personalmente. Se sabe gracias al testimonio del marido que Andrés debía haber acompañado a la víctima a hacer unas compras el día que desapareció, por lo que su esposo sospechó de él cuando ella no regresó.

El agente de policía accedió a las cámaras de vigilancia que mostraban que su esposa había entrado, pero no había salido, de la calle donde vivía el sospechoso; el policía fue a la casa, se enfrentó al sospechoso y encontró dentro el cuerpo destrozado de su esposa. Pero lo que los investigadores también encontraron fue ropa de mujer, identificaciones de votantes y cintas de audio y video que sugieren que pudo haber grabado a sus víctimas.

El formato de las cintas de video encontradas en la casa puede sugerir hasta dónde se remontan los asesinatos: las autoridades encontraron 28 cintas de video de 8 mm, que se suspendieron alrededor de 2007, y 25 casetes de VHS, que en gran parte cayeron en desgracia en 2016. Sin embargo, los formatos tecnológicos obsoletos a menudo permanecen en uso en México después de haber sido abandonados en otros países.

En total, los fiscales dijeron que han encontrado 91 fotografías, muchas del tipo que la gente habría usado para obtener tarjetas de identificación; ocho teléfonos celulares, y joyas y maquillaje para mujeres. Los fiscales dijeron que todavía están examinando los fragmentos de hueso para ver si pueden extraer ADN para identificar a las víctimas.

Según la prensa mexicana, El Chino vivía en en Atizapán de Zaragoza, en el estado de México, en donde era presidente del Consejo de Participación Ciudadana, organización que gestionaba apoyos para los vecinos. El caso ha conmocionado al país porque el presunto asesino habría confesado que cometió más de 30 crímenes en las últimas 2 décadas. El escándalo estalla mientras México afronta una crisis de violencia machista con más de 10 mujeres asesinadas cada día, según ONU Mujeres. Marzo rompió el récord como el mes más violento contra las mujeres, desde que existen registros, con 267 mexicanas como presuntas víctimas de homicidio doloso, además de otras 95 supuestas víctimas de feminicidio, como clasifican las fiscalías a los asesinatos por razones de género o violencia machista.