Un veterano de guerra condenado a 22 de cárcel por asesinar a un actor de raza negra

El Tribunal de Lisboa considera que ha quedado probado que el crimen estuvo motivado por una cuestión racial

Manifestantes con pancartas "Di no al racismo" en Lisboa tras el asesinato del actor de raza negra, Bruno Candé en julio de 2020
Manifestantes con pancartas "Di no al racismo" en Lisboa tras el asesinato del actor de raza negra, Bruno Candé en julio de 2020CATARINA DEMONYREUTERS

El Tribunal de Loures, en Lisboa, ha condenado a 22 años y nueve meses de prisión al responsable de la muerte del actor negro Bruno Candé, después de que haya dado como probado que el crimen, cometido hace un año, vino motivado por una cuestión racial.

Además de la pena de prisión, el acusado, Evaristo Martinho, un hombre de 76 años que combatió en la guerra colonial en Angola, deberá pagar una indemnización de 160.000 euros a los tres hijos de la víctima por daños morales, informa la prensa portuguesa.

En plena efervescencia social de los movimientos contra el racismo, como el “Black Lives Matter”, en todo el mundo, Bruno Candé fue asesinado con cuatro tiros en el pecho el 25 de julio del año anterior. Durante la lectura del fallo, la jueza remarcó que el crimen tuvo una motivación basada en el “odio racial” del acusado hacia la víctimas, a tenor de las palabras que expresó antes de disparar.

Así, ha señalado que durante la discusión que ambos mantuvieron en la vía pública antes de que se cometiera el crimen, el acusado afirmó que le iba a quitar la vida y así lo hizo. En los exámenes psiquiátricos no solo se demostró que “no tenía ningún problema mental”, sino también “una total ausencia de remordimientos”.

“Consideramos que es una sentencia histórica, ya la acusación lo era. La Fiscalía ha dado un paso histórico al presentar una acusación con estas motivaciones y en la condena con este agravante, que acostumbra a ser descartado”, ha celebrado, por su parte, el abogado de la familia de la víctima.

El 22 de julio de 2020 se produjo el primer encontronazo entre el acusado y la víctima en el municipio de Moscavide, en Lisboa, cuando el primero le lanzó insultos racistas y llegando incluso a asegurarle que tenía “armas de ultramar en casa y que volvería con ellas para matarlo”. Tres días después le disparó cuatro veces en el pecho cuando estaba sentado en un banco de la vía pública.