Biden llega al lugar de la tragedia de Miami cuando el temor a nuevos derrumbes interrumpe el rescate

El estadounidense reafirma el apoyo federal a Florida, mientras las dificultades reducen las esperanzas de encontrar supervivientes

Más difícil todavía. Las labores de rescate en el lugar donde se derrumbó hace 8 días un enorme bloque de apartamentos en Surfside, en el condado de Miami-Dade, tuvieron que paralizarse el jueves ante el riesgo de nuevos derrumbes en la zona, acrecentando la angustia de las familias de las 145 personas que continúan desaparecidas.

La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, explicó que los equipos de rescate debieron suspender las operaciones debido a “preocupaciones estructurales” y añadió que los trabajos se reanudarán “tan pronto como sea seguro hacerlo”. Las cosas podrían complicarse aún más si se cumplen las previsiones meteorológicas que anuncian la llegada de una tormenta tropical al sur de Florida en los próximos días.

Antes que la temida tormenta, llegó a Miami el Air Force One, con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su mujer, Jill, a bordo. La visita puso fin a días de especulaciones sobre si el presidente viajaría a Surfside, escenario de una tragedia que ha conmocionado a todo el país y ha dejado por ahora 18 muertos, cifra que previsiblemente aumentará.

Biden se reunió con efectivos de los equipos de rescate y con autoridades locales, y reafirmó el apoyo federal. “Creo que podemos hacer más”, dijo, abriendo la puerta a que su Administración asuma finalmente la factura total de las costosas tareas de rescate. Biden ya movilizó a la Agencia Federal de Gestión de Emergencias en la respuesta al derrumbe de la Champlain Tower South.

Mientras los ingenieros del condado siguen de cerca la situación de las toneladas de escombros apiladas en el lugar y buscan la mejor manera de removerlos en busca de supervivientes y restos humanos, Biden escuchó las palabras de agradecimiento la alcaldesa Levine Cava e incluso del gobernador de Florida, Ron DeSantis, uno de los republicanos más fervientemente partidarios del expresidente Donald Trump. “Le agradecemos el apoyo. No ha habido nada de burocracia. Lo que necesitamos ahora es un poquito de suerte, un poquito de oración”, dijo DeSantis, en alusión a las esperanzas de encontrar supervivientes.

A la espera de un milagro cada vez más improbable, avanzaba la identificación de los cuerpos encontrados hasta el momento. La Policía del Condado informó de las últimas dos víctimas mortales a las que se ha puesto nombre. Se trata de la pequeña Lucía Guara, de 10 años, y su hermana Emma, de 4. Sus padres también perecieron en el derrumbe.

La fatalidad que acabó con la familia Guara sigue golpeando a una comunidad que se prodiga en muestras de solidaridad y afecto hacia los afectados, pero empieza a demandar respuestas. En los últimos días, algunos familiares de desaparecidos han mostrado su desesperación por la lentitud de los trabajos de rescate, aunque la explicación in situ de los técnicos que trabajan en difíciles circunstancias en el lugar aplacó los ánimos. Y a medida que se van conociendo detalles de la historia del edificio siniestrado, crece la certeza de que lo ocurrido podría haberse evitado.

A las denuncias por constantes fallos en el edificio, construido en 1981, presentadas a lo largo de los años y el informe del ingeniero Frank Morabito que alertó en 2018 de peligros estructurales derivados de un “grave error” en el diseño original de la piscina, se han sumado en los últimos días las noticias de que el promotor, Nathan Reiber, se benefició de varias exenciones en las normas urbanísticas para levantar sus Champlain Towers.

También se supo que Reiber y sus socios fueron acusados en Canadá de evasión de impuestos y lavado de dinero, entre otros delitos, y acabaron declarándose culpables, lo que no les impidió continuar sus lucrativos negocios en el ladrillo tras mudarse a los Estados Unidos. Reiber murió de cáncer en 2014, por lo que ya no podrá rendir cuentas.

El asunto se ventilará en las numerosas demandas que ya se han presentado y en la investigación ya en marcha a cargo del departamento de Homicidios de la Policía del Condado, a la que se suma la anunciada el miércoles por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología, un ente federal que buscará determinar las causas del siniestro y proponer los cambios legales necesarios para prevenir que algo así se repita.