El grupo de Visegrado y Eslovenia cierran filas contra la Unión Europea

Los líderes del grupo de Visegrado y Eslovenia se reunieron en Liubliana para discutir la agenda de la próxima presidencia rotativa del Consejo de la Unión Europea

Eslovenia se prepara para una presidencia que no le otorga más poder, pero sí una mayor visibilidad. AP
Eslovenia se prepara para una presidencia que no le otorga más poder, pero sí una mayor visibilidad. APAP

En un ambiente de fraternidad y consonancia los líderes del grupo de Visegrado y Eslovenia se reunieron en Liubliana para discutir la agenda de la próxima presidencia rotativa del Consejo de la Unión Europea. El presidente esloveno, Janez Jansa, tiene el favor de los miembros del grupo integrado por Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia. Juntos forman un bloque que cada vez se aleja más de los principios democráticos de la Unión Europea.

Los principales temas de la reunión incluyeron la situación de la pandemia y la labor de los gobiernos para persuadir a sus ciudadanos a inocularse, los cinco países se enfrentan a una gran desconfianza entre la población por las vacunas, unido a influyentes grupos antivacunas. El grupo buscará la reactivación de la economía a través de inversiones, seguridad y la ampliación de los mercados a través de los Balcanes Occidentales. En cuanto a la inmigración, los cinco países manifestaron un rechazo unánime a cualquier plan de distribución por cuotas.

Eslovenia se prepara para una presidencia que no le otorga más poder, pero sí una mayor visibilidad. El gobierno de Jansa se encargará de organizar reuniones, debates, preparar borradores y negociar en el Parlamento Europeo. Una de las prioridades será liderar las conversaciones para la integración de los Balcanes Occidentales y la inclusión de Bulgaria, Croacia o Rumania en la zona Schengen. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió a Liubliana que uno de los temas en los que espera avances es el estado de derecho y el pacto migratorio, la negativa de Polonia y Hungría a que este asunto se aleje de las capitales nacionales están en el foco de la discusión. Jansa llegó al poder en marzo de 2020, pero ha sido tiempo suficiente para que Bruselas haya llamado al orden a su ejecutivo por cuestiones relacionadas con el respeto al estado de derecho y el hostigamiento al que se están viendo sometidos diversos medios de comunicación en el país.

Viktor Orbán, actual líder del grupo de Visegrado, llegó a la cita enfrentado con el Parlamento Europeo que pidió a Bruselas congelar el acceso de Hungría a los planes de recuperación pospandemia hasta que se garantice que ese dinero no se utilizará para socavar los derechos fundamentales en el país. “Creemos que la cuestión del estado de derecho es importante, pero el Parlamento Europeo está convirtiendo el estado de derecho en una Yihad, desviando así la atención de los problemas reales”, declaró Orbán en rueda de prensa tras la reunión. Las declaraciones del primer ministro llegan un día después de la aprovación de la polémica ley húngara que vincula la homosexualidad con la pedofilia y prohíbe hablar de identidad sexual en escuelas y medios de comunicación.

El futuro del grupo de Visegrado pasa por la celebración de elecciones el próximo año en Hungría y el posible adelanto electoral en Polonia debido a la frágil coalición de gobierno que sostiene al ejecutivo liderado por Jaroslaw Kaczynski. La oposición en ambos países se está reconstruyendo y uniendo para sacar el próximo año a Kaczynski y Orbán del poder. Una proeza política que ha llevado a Donald Tusk de nuevo a Varsovia para liderar la Coalición Cívica, el principal partido de la oposición, y a Gergely Karácsony, actual alcalde de Budapest a unir a la oposición para acudir en bloque a las próximas elecciones que se celebrarán en primavera. Aún con estos mandatarios fuera del poder, estos países se enfrentan a la tarea de desmontar leyes y el engranaje creado durante años, especialmente en el sistema judicial, con nombramientos indiscriminados que permanecerán en el poder durante más tiempo del que dure cualquier dignatario en política

Reunidos en Sofía, Bulgaria. La cumbre de los Tres Mares finalizó ayer bajo el liderazgo de Polonia y Croacia. Formada por 12 países ubicados entre el Báltico, el Adriático y el mar Negro, la reunión concentra en dos días un foro empresarial y político al que asistieron numerosos presidentes de gobierno y diplomáticos de primer nivel para atraer inversiones a una zona que prevé un crecimiento de entre el 4 y el 4,8% durante 2021. La prioridad de los integrantes de la cumbre este año fue fortalecer las relaciones comerciales en países europeos como Alemania o Francia, pero manteniendo las conexiones con Estados Unidos.