Borrell insta a Díaz-Canel a permitir las manifestaciones y escuchar sus demandas

El Alto Representante de la UE cree que es preciso saber “si [el conflicto] se prolonga o adquiere una cariz más consistente” para poder analizar la situación en la isla

Josep Borrell se dirige a la Prensa tras el Consejo de Ministros de Exteriores de la UE celebrado hoy en Bruselas
Josep Borrell se dirige a la Prensa tras el Consejo de Ministros de Exteriores de la UE celebrado hoy en BruselasSTEPHANIE LECOCQEFE

El Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, ha pedido este lunes al Gobierno de Miguel Díaz-Canel que permita las manifestaciones pacíficas en Cuba y escuche las demandas ciudadanas, tras las “importantes” concentraciones registradas en la isla este domingo.

En la rueda de prensa tras el Consejo de Asuntos Exteriores, el jefe de la diplomacia europea ha atribuido las manifestaciones en Cuba “contra el régimen” al descontento social por la situación de la pandemia de coronavirus y la falta de medicamentos.

“Quiero expresar el derecho del pueblo de Cuba a expresar sus opiniones de forma pacífica y quiero pedir al Gobierno que permita las manifestaciones y escuche las manifestaciones de descontento”, ha señalado, apuntando a que son las mayores protestas desde la crisis de los balseros en 1994.

Borrell apuntó que ha habido un “número importante de manifestaciones y ha habido también una respuesta por parte de las fuerzas del orden que, por el momento, se ha producido de forma que no ha significado encontronazos especialmente violentos, por las noticias de las que dispongo”.

En todo caso, aseveró que “hay que decirlo todo con mucho cuidado y mucha atención porque los acontecimientos pueden cambiar en las próximas horas”.

“El tema no ha sido objeto de discusión pero, ciertamente, quiero expresar el derecho del pueblo de Cuba a expresar sus opiniones de una forma pacífica”, subrayó.

Según fuentes europeas, Borrell mencionó en el Consejo de Exteriores la situación en Cuba “sin explayarse”, “sin pronunciarse” y sin valorar “de manera muy adjetiva” ni “en profundidad”.

Las fuentes justificaron que las protestas en Cuba no tuvieran más recorrido en esta reunión de ministros de Exteriores en el hecho de que se trata de una situación “sobrevenida” y, por tanto, resulta “prematuro” pronunciarse al respecto.

Este proceso “político-social” hay que ver “si se prolonga o adquiere una cariz más consistente” para poder analizar la situación en la isla caribeña con mayor perspectiva, según las fuentes.

Miles de cubanos tomaron las calles el domingo para protestar contra el Gobierno al grito de “¡libertad!” en una jornada inédita que se saldó con decenas de detenidos y enfrentamientos después de que el presidente cubano conminara por televisión a sus partidarios a salir a enfrentar a los manifestantes y defender la Revolución.

Las protestas, las más fuertes que han ocurrido en Cuba desde el llamado “maleconazo” de agosto de 1994, se producen con el país sumido en una grave crisis económica y sanitaria, con la pandemia fuera de control y una fuerte escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos, además de largos cortes de electricidad rutinarios.