Bruselas respalda el fin de la verja de Gibraltar con control “a cargo de España” en puerto y aeropuerto

La Comisión Europea dio luz verde al mandato para negociar con Londres la situación del Peñón tras el Brexit

La Línea con el Peñón, de fondo
La Línea con el Peñón, de fondoEmilio MorenattiAP

Bruselas bendijo ayer el acuerdo que alcanzaron España y Reino Unido la pasada Nochevieja para derribar la Verja de Gibraltar. La Comisión Europea dio ayer luz verde al mandato para negociar con Londres la situación del Peñón tras el Brexit, un acuerdo que persigue eliminar los controles de personas y mercancías a esta frontera terrestre entre la UE y Reino Unido, si bien el peñón quedará fuera del espacio sin fronteras Schengen y el mercado único. Se espera que el acuerdo final llegue a finales de este año ya que los Veintisiete tienen ahora que dar su beneplácito a este pacto.

El Peñón de Gibraltar no está incluido en el Acuerdo sobre la relación futura tras el divorcio sellado entre la UE y Reino Unido. Bruselas se comprometió a negociar un acuerdo separado para la Roca que debía recibir el visto bueno de España para su entrada en vigor. De esta forma, los Veintisiete aceptaron las demandas de nuestro país que no querían que este tema se convirtiera en un arma política por parte de Londres para el conjunto de las negociaciones.

«Los guardias de fronteras españoles tendrían todas las competencias necesarias para llevar a cabo los controles y la vigilancia de las fronteras y cumplir con las obligaciones consiguientes, incluyendo denegaciones de entrada», reza el documento, que indica que estos puntos deberán tener acceso a las bases de datos necesarias para las inspecciones fronterizas. Según este mandato de negociación, el control de las fronteras exteriores en el puerto, el aeropuerto y las aguas de Gibraltar serán responsabilidad de España, pero nuestro país ya ha manifestado sus intenciones de solicitar la asistencia de Frontex (la agencia europea).

De esta forma, los agentes de Frontex realizarán estas tareas durante un periodo transitorio de cuatro años durante los cuáles se evitará la presencia de las fuerzas españolas. Los residentes en Gibraltar serán considerados ciudadanos de un país tercero y podrán acceder sin visado a España durante un periodo máximo de 90 días dentro de cualquier periodo de 180 días, sin necesidad del sellado de pasaporte. «España estará en todo momento acompañando a la Comisión Europea asegurándose que se salvaguardan sus posiciones jurídicas, intereses y objetivos y que se respetan los compromisos alcanzados entre España y Reino Unido».

El Gobierno español desea que la negociación concluya «lo antes posible para que se establezca rápidamente un nuevo marco que asegure la prosperidad compartida en beneficio de todas las partes y, en particular, de los ciudadanos del Campo de Gibraltar», aseguró el ministerio de Exteriores a través de un comunicado.