¿Espía el Estado marroquí al rey Mohamed VI? Su móvil, objetivo también de Pegasus

Un teléfono del monarca alauita figura en la lista de posibles objetivos de espionaje marroquí –de hasta 10.000 números- con el programa Pegasus, según ha revelado el consorcio de periodistas Forbiden Stories

El rey Mohamed VI de Marruecos, en una imagen de archivo
El rey Mohamed VI de Marruecos, en una imagen de archivo

¿Puede el rey Mohamed VI ser espiado por su propio Estado? Es la pregunta que surge inevitable después de que la célula de investigación de Radio France –como parte de la organización Forbidden Stories y en un consorcio formado por 17 medios internacionales- revelara que el teléfono del monarca alauita figura en la lista de potenciales objetivos de espionaje de su país con el programa Pegasus.

La firma israelí NSO Group, responsable del software, lo ha comercializado a varios Estados, entre ellos Marruecos. El listado marroquí contiene 10.000 del total de 50.000 números potencialmente espiados por Pegasus. En el elenco atribuido al país magrebí aparece también un número del presidente francés Emmanuel Macron.

Según la investigación, el del rey Mohamed VI no es el único teléfono de un miembro de la familia o el entorno real entre los integrantes de la supuesta lista de los servicios de inteligencia marroquíes. También figuran su exmujer Salma Bennani –se divorciaron en 2018- y sus tres hijos, así como su primo Moulay Hicham, el díscolo ‘príncipe rojo’, conocido por su apoyo público a las Primaveras Árabes.

Asimismo, entre los teléfonos descubiertos por Forbidden Stories figuran el jefe de la Gendarmería Real marroquí, el general Mohammed Haramou, el antiguo guardaespaldas personal del rey Hasán II y padrastro del actual monarca al casarse con su madre Mohamed Mediouri. También constan el empresario Fouad Filali, excuñado del rey –se divorció de Lalla Meryem, su hermana mayor-, y su secretario personal, entre otras figuras del entorno real.

Por otra parte, de acuerdo al diario Le Monde -integrante también del consorcio de medios responsable de la investigación- en el listado marroquí constan 6.000 teléfonos vinculados a Argelia, desde números de periodistas hasta militares pasando por diplomáticos extranjeros, empresarios y cargos políticos.

¿Por qué figura pues el número de teléfono del rey en la lista marroquí? Para los investigadores de la emisora pública francesa, “puede lanzarse la hipótesis de que el rey, a través de su servicio de inteligencia, desconfía de su entorno hasta el punto de que haber autorizado la vigilancia”. Pero ello no responde a la pregunta que abre este párrafo. “¿Ha autorizado el propio rey poner el foco en su entorno, incluido su propio teléfono móvil, para garantizar su seguridad? ¿O el jefe de la Policía y de los servicios secretos del interior marroquíes se ha otorgado poderes que van más allá de sus atribuciones?”, se preguntan desde la célula de investigación de Radio France.

Marruecos lo niega “categóricamente”

Las autoridades marroquíes negaron este lunes “categóricamente las acusaciones mentirosas y desprovistas de fundamento” de los medios de Forbidden Stories y de Amnistía Internacional. “El Gobierno recuerda a la opinión pública nacional e internacional que Marruecos es un Estado de derecho que garantiza el carácter secreto de las comunicaciones personales por la fuerza de la Constitución y en virtud de los compromisos del Reino y de las leyes”, rezaba la nota del Ejecutivo magrebí.

Además, el Gobierno marroquí negó “haber adquirido nunca programas informáticos para infiltrar aparatos de comunicación, de la misma manera que las autoridades marroquíes nunca han hecho uso de este tipo de actos”.

La nota emitida por Rabat concluye avisando de que “el Gobierno del Reino de Marruecos se reserva el derecho de adoptar las medidas que juzgue apropiadas” en relación a las informaciones en torno al supuesto espionaje con el programa Pegasus.

Por su parte, Francia, uno de los principales aliados de Rabat en la escena internacional, ha evitado por ahora criticar a su socio pese a trascender que el número de su presidente figura entre los potenciales objetivos de espionaje del Estado marroquí. La Fiscalía de París asevera estar ya investigando el caso.