“El abandono de las mujeres y afganos que creyeron en un futuro mejor es una vergüenza para EE UU”

El profesor de la Universidad de Princeton, Charles M. Cameron, analiza para LA RAZÓN el regreso de los talibanes al poder y las consecuencias para la Administración Biden

Imagen de archivo de mujeres afganas vestidas con burka en Kabul
Imagen de archivo de mujeres afganas vestidas con burka en Kabul FOTO: STRINGER REUTERS

Todavía impactados por las imágenes del aeropuerto de Kabul en las que miles de afganos anónimos se agolpaban a las escaleras de los aviones para escapar de los talibanes, contactamos a Charles M. Cameron, profesor de la prestigiosa Universidad Princeton para analizar las consecuencias de la implantación de un emirato islámico 20 años después de ser derrocado por el Ejército de Estados Unidos.

¿Cómo un Estado que se ha construido a lo largo de 20 años puede caer en un día?

Ahora parece claro que el “Estado” afgano apoyado por el Gobierno de Estados Unidos era un Estado falso. Y sus propios miembros lo vieron así. Para muchos funcionarios y políticos, fue solo una oportunidad para robar y se han ido con sus ganancias mal habidas. El Ejército mal pagado, mal entrenado y mal abastecido se rindió de inmediato y entregó sus armas al miembro de la tribu Pathan, decidido, cohesivo y motivado, que estará a cargo del nuevo contexto que se abre en el país centroasiático.

¿Estamos ante el peor fallo de la inteligencia norteamericana?

Ha habido un gran fallo de inteligencia, aunque, para ser honestos, nadie se mostró muy optimista. La velocidad del colapso ha sido impactante. Sin embargo, el gran fracaso, en mi opinión, es: ¿Por qué Estados Unidos continuó con esta futilidad durante tanto tiempo, especialmente después de la muerte de Bin Laden? Todo fue un error estratégico, y alguien debería rendir cuentas, incluso dentro de la Administración de Obama. Las traductoras, maestras, doctoras, enfermeras, abogadas, periodistas que confiaron en nosotros y apostaron sus vidas por un futuro diferente, ahora van a pagar un precio terrible. El hecho de que no llevamos a esas personas con nosotros como refugiados (si querían venir) es una vergüenza para el honor estadounidense.

¿Cómo debe reorientarse la política norteamericana en Afganistán?

Me temo que esta será una respuesta difícil (y dura en el sentido de desalmado). Afganistán es uno de los países más pobres del mundo, lo ha sido durante siglos y seguirá siéndolo. No tiene ningún valor estratégico o geopolítico para Estados Unidos ni para ninguno de los aliados occidentales. Solo tiene un valor estratégico para Pakistán en su rivalidad con India, e Islamabad estará encantado de trabajar con los talibanes.

A menos que los talibanes permitan que alguien como Bin Laden use el país para organizar ataques contra Occidente, no nos importa lo que suceda allí. Es su país y son bienvenidos. Por lo tanto, es poco probable que la Administración Biden cambie en absoluto su política, pero tampoco lo hará una Administración republicana. Por supuesto, las ONG, las agencias humanitarias y de desarrollo pueden desear ir y ofrecer ayuda, si los talibanes los dejan entrar.

¿Cuál va a ser el impacto para la presidencia de Biden el desastre de Afganistán?

Queda por ver cuánto daño interno se infligirá a la Administración Biden tras esta caótica salida. Si Trump hubiera ganado las elecciones, estaría sucediendo exactamente lo mismo. Aún así, los republicanos dirán: “¡Biden perdió Afganistán!”. El hecho de que la Administración no haya aceptado a más refugiados, condenándolos a muerte o algo peor, es algo de lo que las autoridades actuales merecen llevar la culpa. Su única excusa es la increíble e inesperada velocidad del colapso.