Badri 313, el comando de élite de los talibanes que emula a los marines de EEUU

La sofisticación de sus soldados y la alta preparación les otorgó un papel clave en la toma de Afganistán

Los talibanes también tienen su comando de fuerzas especiales. Se hacen llamar la unidad Badri 313 y sus miembros fueron los encargados de tomar el aeropuerto internacional de Kabul cuando las tropas estadounidenses abandonaron la capital afgana este lunes. Esta unidad paramilitar ofrece una imagen muy alejada del prototipo de los talibanes como un movimiento conformado por pastores y agricultores pastunes con escasa preparación militar.

El nombre del comando hace referencia a la batalla de Badr que aparece descrita en el Corán, según la cual el profeta Mahoma venció a los enemigos con 313 hombres. Dicha batalla tuvo lugar el 13 de marzo de 624 en la región de Hiyaz en Arabia occidental y resultó vital en el devenir del islam y en la lucha de Mahoma contra sus oponentes de la tribu Quraysh de La Meca.

Ahora, Badri da nombre a un grupo de fuerzas especiales que aparecen en las fotos bien equipados, incluso con uniformes que emulan a los de EEUU, armados con fusiles de alta precisión, chalecos antibalas, gafas de visión nocturna, redes de comunicación avanzadas y vehículos blindados.

Este completo equipamiento hace pensar que los talibanes han ido adquiriendo material militar de Estados Unidos en el transcurso de su campaña militar en los últimos años, que culminó con la toma de Kabul de forma inesperada a mediados de agosto. Se estima que Estados Unidos proporcionó suministros militares a las fuerzas de defensa afganas por valor de 28.000 millones de dólares.

Más allá de la tecnología, un rasgo distintivo de la unidad Badri es su adiestramiento, adquirido a través de la red Haqqani, un grupo considerado terrorista por EEUU que fue financiado y armado por la CIA durante los años ochenta para expulsar a los soviéticos de Afganistán. También se sospecha que Pakistán ha contribuido a la formación y entrenamiento de los combatientes de Badri. Pero diversos expertos creen que el alcance de este comando es bastante limitado y que aún estña muy lejos de representar una amenaza seria para Estados Unidos.

Según AFP, los miembros de Badri 313 participaron en la ofensiva contra el Estado Islámico en 2017 y 2020. Según la revista especializada “Janes”, sus efectivos se estiman en varios miles y reúne “probablemente a algunos de los combatientes mejor formados y mejor equipados” de Afganistán. “Hemos podido ver durante la ofensiva final, desde mayo, que las fuerzas especiales de los talibanes fueron centrales en la toma de Afganistán”, ha dicho Bill Roggio, redactor jefe de Long War Journal, revista estadounidense especializada en la guerra contra el terrorismo.

La unidad incluso se permitió hacer una broma difundiendo una imagen de sus soldados alzando la bandera blanca de los talibanes, como una recreación de la famosa fotografía de los combatientes estadounidenses en la batalla de Iwo Jima, en Japón, en la Segunda Guerra Mundial.