“Trump tenía un gran talento para el mal, Bolsonaro es muy limitado”

El analista Paulo Sotero asegura que la economía de Brasil “está destrozada” y no descarta un golpe del presidente para controlar al poder judicial

El presidente Jair Bolsonaro y su esposa Michelle
El presidente Jair Bolsonaro y su esposa MichelleDPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Miles de personas han salido a las calles en Brasilia para apoyar al presidente Jair Bolsonaro en su pugna con la Corte Suprema en el día de la independencia. El mandatario se sumó a las protestas y lanzó amenazas directas contra a Alexandre de Moraes, un juez de la máxima corte brasileña que ha ordenado arrestos de personas del entorno del dirigente. Bolsonaro, que está enfrentado al Congreso y al Tribunal Supremo, ha caído en las encuestas de cara a las elecciones presidenciales del próximo año. Paulo Sotero, analista del Brazil Institute del Wilson Center, asegura a LA RAZÓN que “la economía de Brasil está destrozada” y como consecuencia la popularidad del dirigente ha caído.

¿Cree que es posible un autogolpe de Jair Bolsonaro, como denuncian sus críticos, para bloquear las investigaciones de la Corte Suprema contra el presidente?

No se debe descartar porque Brasil tiene un líder desequilibrado que ha defendido siempre poderes dictatoriales y el uso de la violencia contra sus rivales. Este mandatario tiene rasgos de psicópata y capacidades presidenciales, así que podría crear una situación en la que se dieran confrontaciones con violencia y muertes. La posibilidad del golpe existe teóricamente, pero es difícil saber cómo podría llevarlo a cabo. De momento, lo que está haciendo el presidente es movilizar a sus adeptos, que es un grupo decreciente. Bolsonaro necesita revitalizar su imagen como mito popular convocando a mucha gente, pero no parece que vaya a ser así.

¿Qué instituciones le apoyan en esta deriva autoritaria?

La justicia desde luego que no. El objetivo de Bolsonaro es el Tribunal Supremo de Brasil, que ha mostrado resistencia frente a los actos más graves del presidente que atentan contra la democracia. Brasil vive un momento de mucha tensión con manifestaciones que empezaron el lunes por la noche, y sabemos que las jerarquías policiales de algunos estados son afines a Bolsonaro, pero lo que también sabemos es que esa afinidad no se extiende al Ejército.

Pero en su gabinete hay ministros de las Fuerzas Armadas y en su campaña tuvo gran apoyo del estamento militar. ¿Qué ha pasado?

Las Fuerzas Armadas van a quedarse en sus cuarteles. Bolsonaro no tiene la autoridad que le gustaría tener entre los militares. ¿Por qué? El Ejército ve lo mismo que el resto de la gente. La economía está destrozada, hay un desempleo alto y los números son bastante malos. La gente está insatisfecha, y eso explica por qué la popularidad de Bolsonaro ha caído tanto. Los militares de Brasil tienden a ser muy institucionales y no creo que el Ejército apoye una posible insurrección para cerrar el Tribunal Supremo.

¿Y los empresarios?

Habrá que ver qué es lo que hacen. Algunos sectores empresariales se han distanciado de Bolsonaro. Hay que tener en cuenta en cualquier caso que Brasil es un país bastante conservador, parece que somos muy liberales por la cultura, la música, las costumbres, pero es un país con una historia muy dura contra los esclavos y los indígenas y ahora tiene un presidente inepto. En paralelo, Brasil se ha aislado internacionalmente en los últimos años incluso con Lula, cuando decidió apoyar al chavismo en Venezuela. El Brasil de hoy está muy alejado del país abierto que impulsó el presidente Cardoso.

¿Se dan las condiciones para que se produzcan brotes de violencia política en las calles?

Bolsonaro intenta crear un hecho mediático con estas manifestaciones. Sigue exactamente el modelo de su inspirador, que es Donald Trump, solo que Trump tiene un gran talento para el mal, mientras que Bolsonaro es muy limitado. El temor más grande es que sus seguidores ataquen físicamente la Corte Suprema, algo que ya sucedió hace algunos años. El otro peligro es que las manifestaciones, programadas en Brasilia, se extiendan a las grandes ciudades como Sao Paulo para que llegue la sangre al río. En Brasil la violencia del crimen organizado y de las milicias es alta, pero esta violencia con motivaciones políticas es novedosa.

¿Una candidatura de Lula da Silva en las elecciones de 2022 podría derrotar a Bolsonaro?

Lula está políticamente habilitado por decisión del Supremo, que canceló algunas de las condenas que tenía el ex presidente. Las encuestas sitúan hoy a Lula por encima de Bolsonaro, pero las elecciones son dentro de trece meses. Es temprano para hacer predicciones y más cuando el ambiente está tan polarizado. Para gobernar en Brasil se necesita el apoyo de la clase media, así fue como Lula llegó al poder a la tercera intentona, situándose como un político de centro, y así gobernó en el inicio de su primer mandato. Dilma Rousseff, su sucesora, gobernó en un ambiente de pre catástrofe económica, lo que dio pie al surgimiento de Bolsonaro. Una candidatura de Lula dividiría tanto a la población como una candidatura de Bolsonaro. ¿Surgiría un tercer nombre? Es posible, hay algunas figuras que despuntan, pero no se sabe aún si tienen capacidad de dirigir una campaña y despertar simpatías.