Todos contra Laschet en el duelo de a tres de los candidatos alemanes

Scholz se aleja de su socio de coalición para acercarse a Los Verdes de Baerbock

CLos tres rivales y candidatos a la cancillería se saludan antes de comenzar el segundo debate
CLos tres rivales y candidatos a la cancillería se saludan antes de comenzar el segundo debateMICHAEL KAPPELERvia REUTERS

Alemania entra en la recta final de la contienda electoral con muchos interrogantes y muy pocas certezas. El debate de ayer fue muy importante para los votantes indecisos, que en las últimas semanas han virado de querer votar a Los Verdes como primera fuerza a querer aupar a los socialdemócratas del SPD a la cancillería. La analista política Christin Joachim explicó en la ARD que sobre todo Olaf Scholz estaría bajo una gran presión, por las expectativas despertadas por su ascenso inesperado en las encuestas. Los principales temas que el candidato socialdemócrata tendría que explicar serían la redada de esta semana en su ministerio de Finanzas así como la posible coalición con el partido de La Izquierda. Scholz aseguró que la redada policial «no tuvo nada que ver con mi Ministerio». Armin Laschet le atacó y le aseguró que «usted tiene la responsabilidad», a lo que Scholz le respondió que trata de «manipular a la audiencia creando una impresión errónea.

Uno de los temas debatidos y que interesa sobremanera a la sociedad alemana fue la digitalización de la administración y de los colegios, que los tres candidatos aseguran que será prioritario en su gobierno de ser elegidos. En relación a la neutralidad climática, Laschet reconoció que»la industria automovilística tiene ideas estupendas» y que «con prohibiciones y con leyes solo se conseguirá entorpecer la creatividad de nuestra industria».

Laschet no quiso contestar a la pregunta de si estaría dispuesto a formar parte de un gobierno con Scholz de canciller. «No vamos a hablar ni a negociar con La Izquierda ni con la AfD, eso es lo único claro», dijo. Annalena Baerbock atacó a la Gran Coalición y aseguró que su partido tiene puntos en común sobre todo con el SPD y que está dispuesta a hablar con La Izquierda: «Me parece muy peligroso comparar a La Izquierda con la AfD».

La candidata verde reprochó a Laschet comparar a ambos partidos y éste le contestó que rechaza a La Izquierda por varios puntos de su programa pero que con la AfD «no hay ni que hablar porque son los padres ideológicos de los extremistas que promueven el racismo y que mataron a mi colega de partido Walter Lübcke de un tiro».

Infografía FOTO: M. Roselló

Scholz, por su parte, aseguró que quien forme parte del gobierno tiene que «aceptar que formamos parte de la OTAN» y que en ese sentido «puede ser necesario mandar tropas al extranjero en el marco de nuestros compromisos con la» Alianza Atlántica, en clara referencia a La Izquierda, que lo rechaza.

Scholz aseguró que Alemania va a vivir una revolución industrial que no se ha visto desde los últimos cien años debido al cambio climático y a los fines que se ha marcado el país por ley. El cambio a las energías renovables afectará a toda la industria y el estado tiene que financiarlo. El candidato del SPD defiende lo que la coalición ha hecho hasta ahora, mientras que Laschet lo critica porque los precios de varias energías han aumentado y sabe que sus votantes están descontentos.

El programa fue preparado y transmitido por las televisiones públicas y las reglas eran simples: los candidatos solo podían tener un lápiz y un papel en sus atrios, la duración fue de 95 minutos sin vídeos u otras interrupciones y el tiempo de intervención sería medido para repartirlo equitativamente.

Durante el debate se llevó a cabo una encuesta entre el público. En el primer debate el candidato socialdemócrata fue considerado por la audiencia como el ganador de la noche con un 36% de los votos, seguido de la candidata verde con un 30% y el último fue Armin Laschet con un 25%. El próximo 19 de septiembre tendrá lugar el tercer y último debate televisivo, que será retransmitido por las cadenas privadas ProSieben, Sat.1 y Kabel Eins.

El ambiente previo al debate estaba más que enrarecido. Los socios de coalición se han pasado la semana haciéndose duros reproches. Laschet recordó en el congreso del partido de la CSU una frase de Franz Josef-Strauß: «Equivocarse es humano. Equivocarse siempre es socialdemócrata». Laschet indicó que «en todas las decisiones después de la guerra los socialdemócratas estuvieron del lado erróneo». El SPD ha aumentado los impuestos, rechazado la integración del Este, el rearme y la forma en que se llevó a cabo la reunificación.

Estas declaraciones provocaron malestar en el SPD, que respondió a través de su secretario general, Lars Klingbeil. Muchos medios han citado una frase que habría pronunciado en un acto electoral en la ciudad de Worms: “Esto muestra el mal estado en el que está la Unión en estos momento. Un Armin Laschet que suena cada vez más como un mini-Trump”. Klingbeil escribió en su cuenta de Twitter que “la Unión ha perdido con Laschet la decencia y debe pasar a la oposición”.