Qué futuro le espera a Alex Saab, el presunto testaferro de Maduro reclamado por EEUU

El empresario colombiano podría ser extraditado a Estados Unidos, pero Caracas quiere que forme parte del equipo que negocia con la oposición en México

Un cartel en Caracas en el que se pide la liberación del empresario colombiano Alex Saab
Un cartel en Caracas en el que se pide la liberación del empresario colombiano Alex SaabAriana CubillosAP

El empresario colombiano Alex Saab está a punto de ser extraditado a Estados Unidos, donde las autoridades le reclaman por un supuesto delito de lavado de dinero. Este astuto hombre de negocios lleva años trabajando al servicio del régimen de Nicolás Maduro, que se opone firmemente a que Saab sea enviado a EEUU desde Cabo Verde, donde fue detenido en 2020 cuando su avión privado se paró a repostar mientras iba de camino a Irán en lo que Caracas definió como una misión humanitaria. La última jugada para frenar la extradición es la intención del Ejecutivo venezolano de incorporar a Saab a la mesa de negociación que el chavismo y la oposición venezolana mantienen en México.

“No hay posibilidad de que evite la extradición” a Estados Unidos, asegura a LA RAZÓN Antonio de la Cruz, director ejecutivo del Inter American Trends, quien añade que se trata de “una jugada política del chavismo para presionar a la Plataforma Unitaria para que se levante de la mesa porque ésta no aceptará sentarse con alguien que se lucró con el hambre del pueblo venezolano”.

Alex Naím Saab Morán ha sido acusado dentro y fuera de Venezuela por haberse enriquecido ilegalmente haciendo negocios como mediador del Gobierno de Maduro, que le convirtió en su principal contratista. En 2019, EEUU impuso sanciones a Saab acusándolo de sobornar a familiares de Maduro para ganar contratos gubernamentales. El empresario colombiano, señalado por el Departamento del Tesoro de EEUU como presunto testaferro de Maduro, habría hecho su fortuna con el control cambiario y vendiendo leche falsa para niños venezolanos malnutridos.

Según la oposición antichavista, Saab -que recibió hace tres años la nacionalidad venezolana- tiene un inmenso poder dentro del Gobierno venezolano pese a que no forma parte del Ejecutivo. En Estados Unidos se piensa que Saab guarda incontables secretos sobre cómo Maduro, la familia del presidente y sus principales asesores desviaron millones de dólares en contratos gubernamentales en medio de una severa crisis económica que ha obligado a millones de venezolanos a salir del país en busca de oportunidades.

La extradición de Saab a EEUU sería un gran golpe para las autoridades venezolanas, que argumentan que éste es enviado diplomático y posee inmunidad ya que se encontraba en el momento de su arresto en una misión oficial. Aliados de Caracas como Rusia, Turquía, Cuba y China han maniobrado para impedir el traslado del empresario a Estados Unidos, donde una corte de Florida le acusa de lavado de dinero.

No sólo le investigan en EEUU. Colombia le confiscó ocho propiedades en Barranquilla valoradas en 8,8 millones de euros, y en Italia fue incluido en la lista Clinton, una herramienta legal que tiene como objetivo sancionar de manera internacional a toda persona que ha incurrido en un delito bien sea de narcotráfico o lavado de dinero.

Saab es un viejo conocido del Gobierno venezolano. En 2017 ganó un concurso del Estado de 1.300 millones de dólares para los CLAP, un programa público que se encarga de la distribución de alimentos subvencionados, muchos de ellos importados, a las familias más desfavorecidas del país. Según diversas investigaciones, Saab era uno de los dueños de Group Grand Limited (GGL), la empresa que inició la importación de alimentos en mal estado, según una investigación abierta en la Asamblea Nacional de Venezuela en 2017. La ex fiscal venezolana Luisa Ortega Díaz, que huyó del país tras distanciarse de Maduro, acusó a Saab de ser el testaferro de Maduro, extremo negado por los abogados del detenido.

Una caja de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), en Caracas. Alex Saab tiene un papel clave en este programa gubernamental para distribuir comida para la gente más desfavorecida en Venezuela FOTO: Miguel Gutiérrez EFE

Ahora, si prospera la voluntad del Gobierno chavista, Alex Saab será incorporado a la delegación enviada por Maduro a México, pero la decisión depende de las autoridades de Cabo Verde, donde el Tribunal Constitucional dio vía libre hace unos días para proceder al traslado del detenido a EEUU. El jefe de la delegación del Gobierno de Venezuela en el diálogo con la oposición, Jorge Rodríguez, ha dicho que informará a Noruega de la decisión de incluir a Saab en el equipo negociador, quien podría sumarse a la nueva ronda de diálogos que se abre el 24 de septiembre por teleconferencia, según han apuntados diversas fuentes. Por su parte, la delegación de la oposición calificó la solicitud del gobierno como una “estrategia de defensa” ante la posible extradición.