Rusia vota en las elecciones más blindadas de su historia

Un nuevo sistema permitirá a los electores ejercer su derecho al voto a lo largo de tres días (desde hoy viernes al domingo) con la posibilidad de hacerlo través de internet

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, llamó hoy a los rusos a acudir a la urnas en unas votaciones que comenzarán mañana y se extenderán hasta el próximo domingo.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, llamó hoy a los rusos a acudir a la urnas en unas votaciones que comenzarán mañana y se extenderán hasta el próximo domingo.Fernando SalcinesEFE

Rusia empieza a votar hoy en las elecciones legislativas más blindadas de su historia reciente y con un nuevo sistema que permitirá a los electores ejercer su derecho al voto a lo largo de tres días (desde hoy viernes al domingo) con la posibilidad de hacerlo través de internet.

Esta innovación ha servido para que los partidos de la oposición denuncien, antes del proceso electoral, posibles fraudes con la acusación de que las medidas para facilitar el voto restarán transparencia al proceso. Al tratarse de unas elecciones legislativas, no está en juego la continuidad del presidente Putin y se elegirán a los 450 representantes del país que durante los próximos cinco años ocuparán su escaño de diputado en la Duma Estatal, o cámara baja de la Asamblea Federal de Rusia, donde se ejerce el poder legislativo.

Esta vez, el partido oficialista, Rusia Unida, no prevé llegar a una aplastante mayoría, teniendo muy presente el resultado de las elecciones legislativas de 2016, en las que obtuvo el 55,23% de los sufragios. La creciente inflación, que ha disparado el costo de la vida, algo que se nota especialmente en las ciudades pequeñas y el clima de protestas callejeras iniciado tras el envenenamiento del opositor, Alexey Navalni, han erosionado la imagen del partido en el poder.

A falta de encuestas oficiales, el resultado del domingo es toda una incógnita, ya que la única organización que las ha hecho es el instituto electoral independiente Levada, al que le han prohibido publicar sondeos por tratarse de un “agente extranjero”. Conscientes de que “a priori” no son tan favoritos como antes, debido al desgaste sufrido en los últimos años, Rusia Unida podría llegar a perder la mayoría, con un presidente Putin desmarcado claramente del partido (oficialmente no forma parte de la organización del mismo) y hasta de la recta final de la campaña, ya que se encuentra aislado tras haber mantenido contacto con personas con Covid.

En su lugar, destacados miembros del partido, como el ministro de Exteriores, Serguey Lavrov, o el de Defensa, Serguey Shoigú, han abanderado esta vez la propaganda electoral, apareciendo en octavillas y anuncios de televisión. Poco ha cambiado el tablero de juego político en Rusia desde aquellas elecciones de 2016, con el Partido Comunista de Rusia y el Partido Liberal Demócrata (LDPR) como formaciones en la oposición y los partidos Rusia Justa, Rodina y Plataforma Cívica como meros figurantes.

Durante los últimos meses, la Fiscalía General y el Ministerio de Justicia de Rusia han declarado nulas las candidaturas de varios opositores, como es el caso del activista Lev Shlosberg, del partido Yabloko, que no pudo inscribirse al ser rechazada su solicitud por haber sido detenido el pasado mes de enero cuando participaba en una marcha de protesta a favor de Alexey Navalni.

El propio Navalni, que desde su prisión a las afueras de Moscú se ha convertido en uno de los protagonistas de esta campaña, no ha dejado escapar la oportunidad de pulsar su influencia en los comicios a través de una web creada por su grupo de seguidores. La página en cuestión se llama “Voto Inteligente” y recomienda en cada región votar al candidato del partido político que tenga la intención de voto más alta después de Rusia Unida, para así darle más posibilidades de ganar. Durante los últimos días, la web aparece bloqueada, dando lugar a la creación de numerosos grupos en la red social Telegram que ejercen la misma función. A lo largo de los últimos días, la plataforma de Navalni ha pedido el voto para la candidata del Partido Comunista, Anastasia Udaltsova, esposa del líder de los movimientos de ultraizquierda “Vanguardia de las Juventudes Rojas” y “frente Izquierdo”.

Estas serán además las primeras elecciones rusas en las que podrán participar los habitantes del Donbás, la zona en conflicto en el este de Ucrania, donde en 2014 empezaron los combates entre separatistas prorrusos y el ejército ucraniano por el control de este territorio donde viven cerca de medio millón de personas. Desde que estallara la guerra, muchos de sus habitantes han recibido la nacionalidad rusa y se han habilitado urnas en toda la zona para facilitarles la participación. Por primera vez desde 1996, los observadores internacionales de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) no estarán presentes en unos comicios en territorio ruso después de que el Kremlin aceptase invitar a 60 de los más de 500 observadores que proponía enviar la OSCE. Al no llegar a un acuerdo la organización decidió cancelar la misión.