Las encuestas apuntan a otro gobierno minoritario en Canadá

Según los sondeos, ni el Partido Liberal (PL) del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ni el Partido Conservador (PC) lograrán la mayoría absoluta en el Parlamento

Trudeau convocó de forma inesperada elecciones a mediados de agosto con la esperanza de que los liberales conseguirían la mayoría absoluta
Trudeau convocó de forma inesperada elecciones a mediados de agosto con la esperanza de que los liberales conseguirían la mayoría absoluta FOTO: CARLOS OSORIO REUTERS

Todavía no se conocen los resultados de las elecciones que ayer lunes tuvieron lugar en Canadá, pero todos los sondeos indican que ninguno de los dos partidos principales (ni los liberales del Primer Ministro, Justin Trudeau, ni los conservadores de Erin O’Toole en la oposición) alcanzará la mayoría. Muy probablemente, el panorama político nacional vuelva a ser un gobierno en minoría. Ahora la pregunta es: ¿bajo qué formación?

Si los liberales ganan sin mayoría, se verían obligados a buscar el respaldo puntual de partidos minoritarios, como los Nuevos Demócratas (NDP) de Jagmmet Singh o los Verdes de Annamie Paul, para sacar adelante sus propuestas legislativas. Se perfila muy poco probable algún tipo de acuerdo con el Bloque Quebequés, ya que este partido sigue buscando la independencia de la provincia de Quebec. También es poco factible que Canadá llegue a formar un gobierno de coalición. De hecho, el país solo ha visto una coalición formal en su historia y fue en 1917, durante la I Guerra Mundial (entre los conservadores de Robert Borden en el poder y los liberales de Wilfrid Laurier en la oposición).

De los 338 escaños que forman el Parlamento canadiense, un partido necesita 170 para alcanzar la mayoría; oficialmente, los liberales cuentan todavía con 155. Ese es precisamente el motivo que llevó al que sigue siendo Primer Ministro a convocar hace poco más de un mes elecciones adelantadas: recuperar la mayoría parlamentaria con la que ganó de forma abrumadora los primeros comicios en 2015. Pero aún ganando por mayoría, Trudeau (como cualquier jefe de gobierno de Canadá) necesita el voto de confianza de la Cámara de los Comunes (cámara baja del Parlamento) y, en esta ocasión, no está tan claro que lo tenga. De darse este escenario y perder la confianza, Trudeau podría convocar otras elecciones; aunque lo más probable sería que la Gobernadora General (Mary Simon) le solicitase al líder de la oposición, O’Toole, formar gobierno, con el objetivo de evitar volver a las urnas. Si, por el contrario, los conservadores se alzan ganadores, O’Toole se convertiría en primer ministro después de las dos semanas estipuladas de periodo de transición. En este caso, y siendo un gobierno de minoría, O’Toole tendría más difícil que Trudeau alcanzar acuerdos con el NDP de Singh, puesto que la ideología del partido de este último se acerca más a la del actual gobierno que a la de la oposición.

En cualquier caso, parece que, esta vez, los resultados no se sabrán tan rápidamente como en otros comicios. Debido a la pandemia, más de 1,2 millones de canadienses han solicitado el voto por correo, lo que retrasará el recuento. “Es muy probable que la noche de las elecciones no sepamos [todavía] quién es el vencedor” ya que dichos votos no se terminarán de contar hasta, como pronto, el martes, afirmaba hace unos días la portavoz de Elections Canada, Natasha Gaithier. A esto, además, hay que añadir el proceso de verificación para comprobar que los votantes no hayan depositado su voto por duplicado (ya sea de forma intencionada o por equivocación), algo que puede llegar a demorarse hasta 48 horas. Así las cosas, puede que hasta finales de esta semana no se sepan los datos definitivos de unas elecciones en las que los liberales de Trudeau se juegan su continuidad en el poder.