África

Najla Bouden hace historia en el mundo árabe

Dos meses después de su autogolpe, el presidente Kaies Saied designa a la profesora universitaria para que forme un gabinete “cuanto antes”

La nueva primera ministra de Túnez, Najla Bouden
La nueva primera ministra de Túnez, Najla Bouden FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Cuando han transcurrido más de dos meses del autogolpe que le llevó a destituir al anterior jefe del Gobierno y a cerrar sine die la Asamblea de Representantes –Parlamento unicameral-, el presidente Kais Saied ha nombrado a la profesora Najla Bouden Romdhane como primera ministra de Túnez con el encargo de formar un gabinete “cuanto antes”. Se trata de una decisión histórica no solo para el pequeño país magrebí, a menudo a la vanguardia en la protección de derechos humanos y la igualdad entre hombres y mujeres, sino para el conjunto del mundo árabe. Nunca antes un país de la región había estado gobernado por una mujer.

Desconocida para el gran público, la próxima primera ministra de Túnez (Kairuán, 1958) es licenciada en Geología y profesora de enseñanza superior en la Escuela Nacional de Ingenieros en la Universidad tunecina de El Manar. Además, es la responsable de la puesta en marcha de los programas del Banco Mundial en el seno del Ministerio de Enseñanza Superior, según la nota publicada por la agencia estatal de noticias TAP.

En 2016 Najla Bouden Romdhane formó parte del equipo de responsables encargado de ejecutar la reforma de la enseñanza superior. En 2011 había sido designada al frente de una de las direcciones generales –la de calidad de la enseñanza- del Ministerio de Enseñanza Superior e Investigador Científica tunecino.

“Es un momento histórico, un honor para Túnez y un homenaje a la mujer tunecina”, ha asegurado este miércoles el jefe del Estado tunecino. Saied ha precisado que la docente estará al frente del Gobierno “hasta el fin de las medidas excepcionales”, según recogía ayer la agencia tunecina de noticias, que precisaba que la decisión se adopta en conformidad con el decreto presidencial 117 –con fecha del 22 de septiembre- relativo a la puesta en práctica de medidas excepcionales.

“Trabajaremos, con una determinación firme, para combatir la corrupción y luchar contra la anarquía que reina en varias instituciones”, continuó el presidente tunecino, quien el 25 de julio pasado asumió todos los poderes invocando el artículo 80 de la Constitución de 2014. El texto establece que “en caso de peligro inminente que amenace las instituciones de la nación y la seguridad e independencia del país y ponga en peligro el funcionamiento regular de los poderes públicos, el presidente de la República puede tomar las medidas necesarias”.

El presidente de Túnez, Kais Saied, durante la reunión con la primera ministra Najla Bouden
El presidente de Túnez, Kais Saied, durante la reunión con la primera ministra Najla Bouden FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

El presidente tunecino insistió en la necesidad de constituir un Gobierno “en las horas o días próximos” para centrarse de manera inmediata en la lucha contra la corrupción. A juicio de Saied el nuevo equipo gubernamental debe responder a las aspiraciones de los tunecinos en materia de “educación, sanidad e infraestructuras de transporte” y también a las de “su dignidad”.

El golpe de efecto del nombramiento de Najla Bouden Romdhane como primera ministra del país magrebí se produce tres días después de las manifestaciones registradas en Túnez contra el presidente; las primeras tras aquellas jornadas de desconcierto hace dos meses. Varios miles de personas se daban cita en la avenida Habib Bourguiba de la capital –escenario de las principales marchas durante la Primavera Árabe- para denunciar el “golpe de Estado” de Saied y expresar sus temores a que el país regrese a los tiempos de Ben Ali. Con todo, y a pesar de la oposición del principal partido de Túnez, el islamista Ennahda, mayoritariamente el pueblo tunecino ha apoyado las decisiones adoptadas por el jefe del Estado desde el desencadenamiento de la crisis constitucional.

Los sindicatos y los partidos políticos no han reaccionado inmediatamente al nombramiento de Bouden. Sin embargo, los principales partidos del Parlamento pueden cuestionar la legalidad de su nombramiento y la de cualquier nuevo gobierno o las políticas que intente promulgar sin el consentimiento de la cámara suspendida.

Saied ha sustituido a numerosos funcionarios en toda la administración, pero se ha comprometido a mantener los derechos y las libertades. Ha dicho que nombrará un comité para modificar la Constitución de 2014.