A los camioneros polacos no les convence la oferta de Reino Unido para volver a sus carreteras

El Gobierno de Boris Johnson quiere conceder 5.000 visados a conductores europeos para acabar con la crisis del combustible que sufre el país

“No, gracias, primer ministro, no me interesa la oferta. Ningún conductor quiere moverse sólo tres meses para ayudar a los británicos a organizarse sus vacaciones”. Esta es la respuesta que dio un conductor polaco sentado al volante de su camión rojo a las afueras de Varsovia, en declaraciones recogidas por la agencia Reuters. Reino Unido anunció esta semana que concederá hasta 5.000 visados de manera temporal para atraer a camioneros extranjeros, ante la creciente escasez debido a la pandemia y al Brexit, estimada en 100.000 conductores, que afecta ahora al suministro de combustible. La medida de Londres puede no ser suficiente para resolver el caos de suministro, sobre todo si finalmente no acuden camioneros europeos. El caso de conductor polaco sintomático: el dinero extra, asegura, no compensa lo que supone alejarse de la familia ni la amenaza que representan los migrantes que intentan cruzar el Canal de la Mancha en la parte trasera de los camiones.

En un aparcamiento diferente a las afueras de Varsovia, Jacek Rembikowski, un camionero de 60 años con 25 años de experiencia, dice que el Brexit influyó en su decisión de regresar a casa después de trabajar en Gran Bretaña durante siete años. A pesar de su sed de aventuras y sus buenos recuerdos al frente del volante, explica que ahora prefiere quedarse en Polonia.

Un aire de caos se ha apoderado de Reino Unido, la quinta economía más grande del mundo, donde la escasez de camioneros para llevar combustible a las gasolineras ha provocado largas colas y la queja de miles de conductores que han acudido en masa a repostar el depósito de sus coches. “No puedo creerlo, es una locura”, dijo David Scade, un repartidor de 33 años que condujo durante horas buscando combustible en Londres. “Siguen diciendo que no hay escasez, pero supongo que ahora todo el mundo está entrando en pánico”.

Ante esta situación, efectivos del Ejército británico empezarán su adiestramiento urgente para poder ayudar a transportar suministros de combustible a las gasolineras del Reino Unido y evitar posibles problemas en los próximos meses, según fuentes del Gobierno. El primer ministro británico, Boris Johnson, aseguró ayer en una declaración grabada que la situación de pánico ante la falta la falta de combustible por la escasez de conductores y el pánico ciudadano al desabastecimiento se está “estabilizando”, al tiempo que urgía a los conductores a continuar con sus rutinas de forma normal.

La decisión de tener preparados a 150 chóferes militares por si tuvieran que colaborar a la hora de transportar tanques de combustible a las gasolineras nacionales ha sido ya formalmente aprobada, según confirmaron fuentes del Gobierno a medios locales. Esos militares estarán “preparados” y podrían ser desplegados “en los próximos días” si es necesario, agregaron las mismas fuentes.

La situación se ha agravado tanto hasta el punto de que el ministro de Transporte de Gran Bretaña pidió el martes a los automovilistas que dejen de llenar botellas de agua usadas con combustible en las gasolineras. Mientras tanto, los minoristas, los conductores de camiones y las empresas de logística han advertido de que los precios de todo, desde la energía hasta los regalos de Navidad, tendrán que subir.

El responsable de un proveedor de combustible del Reino Unido consideró este miércoles a la BBC que “lo peor” de la crisis “ya ha pasado atrás”. “La crisis original, si queremos llamarlo así, fue ocasionada por unas 25 a 30 gasolineras que cerraron cerca de la costa sur”, dijo James Spencer, director gerente de Portland Fuel, en declaraciones al citado canal de televisión.

Spencer insistió en que la situación originada, con largas filas de vehículos esperando para llenar sus depósitos en gasolineras con surtidores vacíos por todo el país, al no haber suficientes conductores de camiones cisterna para transportar el combustible a esas estaciones, “nunca fue, en primer lugar, una gran crisis“. Según él, “obviamente, cuando se generó el pánico de comprar (combustible), las ventas se dispararon en un 500 por cien durante el pasado fin de semana”. “Muchas personas ya tienen llenos sus depósitos, así que podrían ver una caída en la demanda y el reabastecimiento de combustible en las gasolineras funciona 24 horas, 7 días a la semana, así que hablamos de estaciones de servicio que han sido rellenadas”.

El Brexit y la pandemia han sumido al sector de los conductores de vehículos pesados en una tormenta perfecta que ha llevado a la escasez de personal, también debida al envejecimiento de las plantillas, de 55 años de media, ya jubilaciones anticipadas. A estos detonantes se suma “una mezcla de mala gestión y frenesí”, según expuso este martes en “The Times” el director de la Asociación de Minoristas de Gasolina (PRA, en inglés), que agrupa a 5.500 gasolineras independientes del Reino Unido, de las cuales se han quedado sin suministros entre un 50% y un 90%.

En este aciago contexto, la empresa de servicios de carretera RAC informa de que hay “un pequeño número de minoristas” que se están aprovechando de la situación subiendo los precios de la gasolina, que alcanzó este lunes un máximo de ocho años, en 135, 19 peniques el litro (1,52 euros), ante el incremento de los precios mayoristas del combustible. Pese a los precios disparados, largas filas de conductores hacen colas ante las gasolineras del país con la esperanza de llenar el depósito en los pocos surtidores que quedan abiertos.

Conductores desesperados

Hisham Khalifa, residente en Essex (en el noreste de Londres), condujo este martes hasta el centro de la capital británica, donde tiene su negocio, para tratar de repostar, aunque sin éxito, porque no quedaban reservas de combustible, comentado desde su coche a Efe. Tampoco tuvo suerte Jordan Sloane, quien dijo haber visitado tan solo en esa mañana cinco gasolineras londinenses, algunas cerradas y otras con “enormes” colas: “Es un gran problema moviéndose por el país ahora mismo”, lamentó.

Una “locura”, en palabras del conductor, que podría poner en jaque a los servicios de emergencias, según alertó en un comunicado el sindicato British Medical Association (BMA), que instó al Gobierno británico a facilitar a los sanitarios acceso prioritario al combustible. Para atajar la crisis de desabastecimiento, que recuerda a algunos la escasez de gasolina que en el año 2000 llegó a paralizar el Reino Unido, el Ministerio de Defensa británico ordenó en la noche del lunes a conductores de camiones del Ejército que se prepararan para transportar combustible en caso necesario.

Asimismo, el Gobierno suspendió la aplicación de leyes sobre la competencia a la industria de los combustibles para facilitar el suministro a las gasolineras y anunció la intención de ofrecer visados temporales a 5.000 conductores extranjeros de camiones cisterna de combustible y camiones de alimentos en las semanas previas a Navidad. La creciente demanda de camioneros no es exclusiva del Reino Unido, sino que afecta a toda Europa y genera una gran competencia entre países.

Según datos del portal de empleo Indeed, las ofertas de trabajo de conductores de camiones han aumentado en el Reino Unido un 80% desde antes de la pandemia, una tendencia que también siguen otros países europeos, como España (+98%), Italia ( +91%), Alemania (+64%) o Francia (+46%).