Al Qaeda ha jurado lealtad a los talibanes, defenderlos y asesorarlos

La franquicia en la Península Arábiga fija la edad de ingreso en la banda en los 15 años y sin discaspacidades físicas

Aymán al Zawahiri, líder de Al Qaeda Central
Aymán al Zawahiri, líder de Al Qaeda Central

Al Qaeda ha jurado lealtad a los talibanes, según revela en un escrito interno su franquicia en la Península Arábiga (AQAP). “Nuestro deber es apoyar, defender y asesorar a los talibanes”.

AQAP cree que todos los musulmanes deben apoyar la yihad y a los muyahidines (combatientes), ya sea uniéndose a ellos para la yihad física, con apoyo financiero recolectando donaciones y limosnas; dándoles refugio. Asimismo, pide que se les preste apoyo médico; se apadrine a las familias de combatientes y presos; enseñar a los niños a amar la jihad, los muyahidines y el martirio; así informar a los muyahidines sobre la presencia de espías y la ubicación de judíos y cristianos y boicotear los productos estadounidenses, franceses e israelíes.

Sobre el tema de los presos musulmanes, asegura que busca liberarlos por la fuerza, en forma de ataques a cárceles, intercambios de presos o pagando por su liberación cuando sea posible, informa Memri.

Revela que sus miembros incluyen yemeníes y extranjeros de la Península Arábiga, Arabia Saudita, Irak, Siria, Egipto, África del Norte, Somalia, África Oriental, Sudeste Asiático, Europa y Estados Unidos; y que varios grupos usan apodos y alias debido a “razones de seguridad.

Aquellos que deseen convertirse en miembros de AQAP deben ser musulmanes, mayores de 15 años, estar en su sano juicio y aceptar las responsabilidades; no deben tener ninguna discapacidad que les impida emprender la yihad y deben contar con el respaldo de alguien que los conozca.

AQAP permite a sus combatientes utilizar diferentes armas, incluyendo cuchillos, espadas, rifles, ametralladoras pesadas, cohetes, cañones, explosivos, artefactos explosivos improvisados, minas, operaciones de ataque profundo, operaciones de martirio y tanques.

El uso de todas estas armas y de todos los inventos más recientes, señala AQAP, debe emplearse de acuerdo con las pautas de la sharia (interpretación rigorista del Islam) y después de consultar al alto mando.

Asegura que no aprueba la práctica de decapitar enemigos y que solo permite la ejecución con veneno después de recibir el permiso de los líderes del grupo y examinar el tema desde todos los lados, “porque sería difícil de controlar y podría causar daño a musulmanes “.

En cuanto a su posición con respecto a los “grupos desviados” como los chiítas y los sufíes, sostiene que no participará en la lucha contra ellos, a menos que ataquen a los musulmanes sunitas, y en ese caso, la lucha se limitaría a aquellos que tomaran se evitará participar en el ataque, mientras que los ataques contra sus familias en sus hogares, lugares de culto y eventos religiosos anuales serán evitados.

En el caso de que los musulmanes sean utilizados por los enemigos como escudos humanos, AQAP dijo que solo permitirá ataques en casos muy limitados, que serán decididos por el comandante general y el comité religioso del grupo. Tampoco permite atacar a sus enemigos en mezquitas, mercados, funerales, restaurantes, hoteles y reuniones donde puedan mezclarse con musulmanes.

Sobre el Estado Islámico (ISIS), subraya que “existen enormes diferencias”.