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Frances Haugen, la ex empleada de Facebook que filtró datos horribles de la compañía y puso contra las cuerdas a Zuckerberg

La información revelada no implica necesariamente que la red social esté cometiendo ninguna ilegalidad, pero sí muestra decisiones éticamente reprobables

Frances Haugen durante la entrevista en el programa televisivo “60 Minutes” el pasado domingo
Frances Haugen durante la entrevista en el programa televisivo “60 Minutes” el pasado domingo FOTO: Robert Fortunato AP

La filtración por parte de una exempleada de varios documentos internos de Facebook al diario ‘The Wall Street Journal’ ha desatado el último escándalo para la red social, y ha revelado al público que la empresa actúa de una forma muy diferente al discurso que mantiene de forma oficial.

Aunque la información publicada (elaborada a partir de informes y presentaciones internas y de conversaciones online entre empleados) no implica necesariamente que Facebook esté cometiendo ninguna ilegalidad, sí muestra decisiones éticamente reprobables y una priorización de los beneficios financieros ante cualquier reparo moral.

La delatora de estas prácticas, Frances Haugen -una antigua empleada de la empresa-, declara este martes en el Senado de Estados Unidos. En una entrevista en el programa televisivo “60 Minutes” el domingo, Haugen explicó que durante su tiempo como trabajadora de Facebook se sorprendió por la falta de voluntad de la empresa para solucionar problemas que estaban causando daño a los usuarios.

Se daban conflictos de interés entre lo que era bueno para el público y lo que era bueno para Facebook. Y Facebook una y otra vez elegía aquellos que le beneficiaban como ganar más dinero”, dijo la informante. Y es que, según la gran conclusión que puede extraerse de la documentación filtrada a ‘The Wall Street Journal’, los directivos de Facebook saben a la perfección que las plataformas de la empresa (Instagram, WhatsApp y Messenger, además de la propia red social) son, en muchos casos, nocivas para los usuarios.

Asimismo, el elemento que más indignación ha generado entre la prensa y las redes son las investigaciones por parte de la propia empresa que determinan que Instagram es perjudicial para una parte de sus usuarios más jóvenes, y especialmente “tóxico” para las adolescentes.

Según los informes de la compañía, la red social de fotografías “agrava” los problemas que una de cada tres chicas tiene de su imagen corporal. Otra revelación destacada es que los cambios en el algoritmo llevados a cabo en 2018 bajo el pretexto de “mejorar” la plataforma tuvieron el resultado opuesto y la convirtieron en un entorno más negativo, promoviendo contenidos que animasen a la confrontación y la discusión.

¿Facebook ha hecho algo ilegal?

A falta de que concluya la investigación por parte del subcomité del Senado, no parece que las prácticas de Facebook constituyan ninguna ilegalidad, pese a que puedan ser moralmente reprobables.

Eso sí, dado que altos directivos de Facebook como el propio consejero delegado, Mark Zuckerberg, ya han testificado múltiples ocasiones ante el Congreso de EE UU y siempre han defendido a la empresa a capa y espada, los documentos filtrados podrían revelar inconsistencias o contradicciones con esos testimonios.

Si se demostrase que directivos de Facebook mintieron o escondieron información del Congreso de forma deliberada, eso sí podría considerase un delito de perjurio. Al margen de cualquier potencial implicación legal, las revelaciones sí pueden tener consecuencias políticas y acelerar la regulación por parte de Gobiernos en todo el mundo de los contenidos de internet y de la responsabilidad de las plataformas sociales.

En este sentido, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, informó este lunes que los documentos de Facebook “dejan claro que la auto-regulación no está funcionando” y que “refuerzan la gran preocupación que el presidente (Joe Biden) y legisladores de ambos partidos han expresado sobre el poder y la manera de operar de estos gigantes mediáticos”.