Las mayores polémicas de los Nobel de la Paz: desde los nominados Hitler, Stalin y Trump al premiado Obama

La controversia parece algo inevitable en este tipo de galardones. Pese a ello, el premio sigue siendo tan reconocido y popular como cuando Alfred Nobel quiso legar su fortuna en 1895

Hitler, Mussolini y Stalin son tres de los nominados al Nobel de la Paz que generaron más controversia a lo largo de la historia
Hitler, Mussolini y Stalin son tres de los nominados al Nobel de la Paz que generaron más controversia a lo largo de la historia

El Premio Nobel de la Paz, que entrega el Comité del Nobel Noruego (formado por cinco personas elegidas por el Parlamento del país escandinavo) es uno de los galardones más polémicos de la institución del Nobel.

Al ser tan político, la controversia parece algo inevitable. Pese a ello, el premio -que otorga un monto de nueve millones de coronas suecas (unos 830.000 euros- sigue siendo tan reconocido y popular como cuando Alfred Nobel quiso legar su fortuna en 1895.

Hace dos años, el premio empezó con polémica antes incluso de otorgarse. Entre los nominados y favoritos a hacerse con el galardón destacó sin duda alguna la jovencísima Greta Thunberg en su cruzada por el medio ambiente, aunque finalmente no se llevó el premio.

La inclusión de activistas entre los galardonados por el Premio Nobel de la Paz, una decisión que siempre ha tenido cierta polémica por el cambio de rumbo en lo que se había entendido siempre como la intención original de Nobel, comenzó en 1952 cuando el ganador fue Albert Schweitzer, fundador de un hospital en Gabón. Le siguieron nombres como Desmond Tutu, Andrei Sajarov o Teresa de Calcuta.

También en 2019 entre los 301 nominados apareció sorprendentemente el nombre de Donald Trump, por sus “avances en el diálogo y la desnuclearización de Corea del Norte”. “Creo que debería tener el Premio Nobel por muchas cosas, si lo otorgaran de manera justa, cosa que no hacen”, llegó a decir el expresidente de EE UU. Sin embargo, fue el primer ministro etíope Abiy Ahmed quien recibió el galardón en Oslo el 10 de diciembre de 2019 por sus esfuerzos para poner fin a la guerra de 20 años entre su país y Eritrea, pero 11 meses más tarde Ahmed declaró una guerra de consecuencias imprevisibles en su propio país desafiando a una comunidad internacional que le reclamaba un mayor esfuerzo de diálogo.

Los casos más polémicos que se recuerdan se reparten a lo largo de toda la historia del galardón. En 2009, un recién estrenado presidente de los EE UU, Barack Obama, recibía el premio -según el jurado- por sus extraordinarios esfuerzos por mantener la diplomacia internacional. Muchos criticaron que no había tenido tiempo para justificar el reconocimiento, más aún cuando ni siquiera cumplió su promesa de cerrar Guantánamo.

La exlider birmana Aung San Suu Kyi es otro ejemplo de cómo este galardón puede llegar a ser polémico. Fue premiada por su “lucha no violenta por la democracia y los derechos humanos”. Sin embargo, el éxodo de los rohinyás -la minoría musulmana que huía de lo que la ONU calificó de limpieza étnica- llevó a muchos de sus colegas a distanciarse de Suu Kyi.

Hitler, Mussolini y Stalin, los nominados más polémicos

Tres de los nominados al Nobel de la Paz de los que generaron más controversia a lo largo de la historia fueron Hitler, Mussolini y Stalin, aunque al final no se lo llevaron. Tampoco lo consiguió Mahatma Gandhi, que estuvo nominado hasta en cinco ocasiones. En cambio, el líder israelí Menachem Begin sí que resultó ganador de 1978 por los acuerdos de Camp David y después anunció la invasión del Líbano en 1982. El líder soviético Mikhail Gorbachov, que también ganó el Nobel en 1990 por su papel pacificador al final de la Guerra Fría, envió tanques en 1991 para detener la independencia de los países bálticos.

Un alto cargo norteamericano, Henry Kissinger, lo compartió en 1973 con el revolucionario vietnamita Le Duc Tho por sus intentos de poner fin a la guerra en la península asiática. Le Duc, la única persona que ha rechazado el premio, acusó a Washington de romper el alto el fuego. Tampoco se libró de las críticas el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, premio Nobel de la Paz por su esfuerzo para lograr un acuerdo con las FARC, un pacto que el pueblo colombiano rechazó en referéndum.

Theodore Roosevelt también fue premiado con el Nobel de la Paz en 1906. El tribunal valoró de él “su labor de arbitraje en el Tribunal Internacional de la Haya, donde actuó como mediador en un gran número de conflictos” y, en concreto, por su éxito de mediación para poner fin a la guerra ruso-japonesa. Pero no tuvo en cuenta que fue teniente coronel en la guerra hispano-estadounidense y en la guerra entre Estados Unidos y Filipinas.

Yasir Arafat, Simon Peres y Isaac Rabin fueron galardonados en 1994. El galardón, concedido a los entonces presidentes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), ministro de Exteriores de Israel y primer ministro israelí, valoró su “contribución histórica al proceso de paz [entre Israel y Palestina] sustituyendo la guerra y el odio por la cooperación” a través de su compromiso con los acuerdos de Oslo de 1993.

Sin embargo, esos acuerdos fracasaron y provocó la dimisión de unos de los miembros del Comité sueco, Kaare Kristiansen. Afirmó que la concesión del premio a Arafat era un error por su “pasado teñido de violencia, de terrorismo y de sangre”. El presidente egipcio Al Sadat, en 1978, y los irlandeses David Trimble y John Hume completan la lista de polémicos ganadores del Nobel de la Paz.