De «Columbus Day» al Día del Indígena

Por primera vez la protesta de los pueblos nativos contra el descubridor italiano se convierte en un acto oficial que trata de revertir el legado español

Indígenas se manifiestan ayer frente a la Casa Blanca en Washington
Indígenas se manifiestan ayer frente a la Casa Blanca en Washington FOTO: Andrew Harnik AP

En la Quinta avenida de Nueva York centenas de personas ondearon las banderas de Italia para celebrar la llegada de Cristóbal Colón al continente americano con el tradicional desfile, ya que la comunidad de italianos-estadounidenses asentados en la Gran Manzana consideran al explorador nacido en el país de la bota como un héroe nacional. Mientras que, unas horas más tarde, en la plaza de Cooper Union la comunidad indígena de Nueva York celebró este día, que para ellos es el Día de los Pueblos Indígenas, con diversos espectáculos para recordar las tradiciones de sus ancestros.

Esta dualidad está presente desde hace años, en otras ocasiones la comunidad indígena aprovecha el Día de Colón -que en Estados Unidos se celebra siempre el segundo lunes de octubre, pese a que la fecha de la llegada del explorador a América fue 12 de octubre de 1492- para protestar frente a la estatua de Colón que está a los pies del Central Park.

Este viernes, el presidente estadounidense, el demócrata Joe Biden, se convirtió en el primer mandatario que reconoce y conmemora oficialmente el Día de los Pueblos Indígenas. No obstante, no renegó del Día de Colón, aunque sí que apuntó en un comunicado «la dolorosa historia de injusticias y atrocidades que muchos exploradores europeos infligieron en las naciones tribales y las comunidades indígenas».

El hecho de que el reconocimiento de esta celebración, que durante años ha sido extraoficial, se realice ahora no es casualidad. En las protestas de «Black Lives Matter» (Las vidas negras importan) que inundaron la primavera y el verano de 2020 las calles de Estados Unidos, tras la muerte a manos de la policía del afroamericano George Floyd, Colón fue una de las dianas de odio. En Boston, el explorador amaneció decapitado, en Richmond, en Virginia, bajo agua y en Saint Paul, en Minnesota, un grupo de personas tiró una estatua de Colón entre gritos y aplausos.

De Blasio, con Colón

Pero no todos los políticos demócratas son capaces de desprenderse de la figura heroica del explorador, como le pasa al alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, quien tiene descendencia del país de la bota y este domingo asistió a un desfile «del orgullo italiano-americano» en El Bronx, en el marco de las celebraciones del Día de Colón. En tanto, el alcalde opta por subrayar la celebración del pueblo italiano y obviar el porqué esta fecha se celebra este día, otro ejemplo de ello es el tuit que puso para celebrar la jornada, en el que rindió homenaje a sus abuelos, Giovanni de Blasio y Anna Briganti, quienes «llegaron a América con su cultura y fe» y en el que dijo que la esencia de la conmemoración está en celebrar «a los italianos americanos que trajeron tanto» a Estados Unidos.

Por su parte, la nueva gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul -quien sustituyó recientemente al también americano-italiano Andrew Cuomo- también optó por seguir una estrategia similar, ya que después de asistir a la tradicional cabalgata tuiteó una foto del evento con el texto: «¡Celebrando la rica herencia italiana de Nueva York esta mañana en el 77.º desfile anual del día de Columbus de NYC!».

En cambio, el sistema educativo de Nueva York sí que intenta pasar página, ya que sus escuelas públicas estrenan este año la designación de Día del Legado Italiano/Día de los Pueblos Indígenas que celebra las tradiciones de las dos comunidades. Antes el temario giraba en torno a la odisea de Colón y las tres carabelas que usó en su descubrimiento del Nuevo Mundo.