Un danés convertido al islam, el autor del ataque con arco y flechas en Noruega

Los servicios de inteligencia investigan como un «acto terrorista» el asesinato de cinco personas el miércoles en Kongsberg

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Espen Andersen Bråthen, un ciudadano danés de 37 años, fue acusado ayer de la muerte de cinco personas en un ataque perpetrado el miércoles con arco y flecha en Kongsberg, en el sureste de Noruega, en lo que los servicios de Inteligencia noruegos (PST) ya han descrito como un «acto de terrorismo». «Los eventos en Kongsberg actualmente parecen ser un acto de terrorismo, pero la investigación determinará con más detalle por qué fueron motivados los actos», explica el PST en un comunicado.

Espen Andersen Bråthen FOTO: Twitter VG

En una conferencia de prensa anterior, la Policía informó de que habían estado en contacto con el hombre anteriormente por sus temores de que hubiera sido radicalizado y confirmaron que se había convertido al islam. «Estamos hablando de un converso al islam», aseguró el jefe de policía, Ole Bredrup Saeverud, que agregó: «Anteriormente había temores relacionados con la radicalización». Los informes que lo vinculaban con la radicalización eran anteriores a este año, añadió Saeverud. «No hemos tenido ningún informe sobre él en 2021, pero sí antes».

La policía noruega investiga en Kongsberg los rastros del asesino del arco que mató a cinco personas FOTO: TERJE BENDIKSBY EFE

El propio PST, que no ha elevado el nivel de alerta, reconoce que hay riesgo de que islamistas radicales perpetren atentados en Noruega y recuerda que el ataque de personas al azar es un «modus operandi» recurrente en este tipo de terrorismo. La Policía considera que Bråthen actuó solo.

La televisión pública NRK informa de que el hombre ha sido condenado anteriormente por robo y compra de una pequeña cantidad de hachís. La cadena pública también informó de que recibió una orden de alejamiento en 2020. Estos informes no han sido confirmados, sin embargo, por la Policía.

El año pasado, al danés de 37 años se le prohibió visitar a dos familiares cercanos. Según la decisión, irrumpió en su casa y amenazó con matar a uno de ellos. Entre otras cosas, Andersen Bråthen debió llevar consigo un revólver que dejó en un sofá antes de salir de casa. A pesar de la orden de alejamiento, volvió a visitar a los familiares unas semanas después.

Según los medios de comunicación noruegos, el sospechoso estaba colaborando con la Policía y respondiendo a sus preguntas, mientras que el oficial informó de que el sospechoso de 37 años había confesado durante el interrogatorio sel el autro del insólito ataque con arco y flechas. «Está cooperando y está dando declaraciones detalladas sobre los hechos», explicó su abogado defensor, Fredrik Neumann, a NRK.

Hasta ahora, se ha proporcionado poca información sobre las víctimas del ataque, aparte de que cinco personas murieron y tres resultaron heridas. Cuatro mujeres y un hombre perdieron la vida, confirmó la Policía. Todos tenían entre 50 y 70 años, informaron las Fuerzas de Seguridad en una conferencia de prensa celebrada a las diez de lamañana de ayer.

Uno de los heridos era un oficial de Policía fuera de servicio que se encontraba en el lugar, un supermercado de la cadena Coop. No se cree que los tres heridos hospitalizados se encuentren en una condición potencialmente mortal.

La Policía de Kongsberg, una ciudad de alrededor de 28.000 habitantes ubicada a 80 kilómetros al suroeste de Oslo, recibió informes iniciales sobre un atacante que apuntaba a miembros del público con un arco y una flecha a las 6:13 de la tarde del miércoles.

La Policía vio por primera vez al atacante a las 6:18 mientras iba armado con el arco y las flechas. Luego perdieron contacto con el oficial superior de 37 años, Ole Bredrup Sæverud, aseguró en una sesión informativa ayer.

El atacante fue arrestado a las 6:47. Se cree que las muertes ocurrieron entre las 6:18 y las 6:47, lo que significa que los asesinatos ocurrieron después de que la Policía entrara en contacto por primera vez con el atacante. Esta es la reconstrucción de los hechos que hacen varios medios noruegos, incluida la cadena NRK.

Las víctimas fueron asesinadas en lugares que abarcan una gran área del centro de Kongsberg, lo que resultó en varias escenas del crimen que dificultaron la acción de los agentes de policía.

Las fuerzas del orden llegaron y arrestaron al sospechoso poco más de 30 minutos después a las 18:47 pm, después de lo que la Policía llamó un «enfrentamiento». Los agentes describieron lo que sucedió mientras como «confuso».

En un comunicado, la Policía noruega dijo : «Fue a las 18:13 que la Policía recibió varios mensajes de personas en el centro de Kongsberg de que un hombre se movía con un arma, que se decía que era un arco y una flecha. «El tiempo desde que la Policía recibió el mensaje y llegó y hasta que fue arrestado fue confuso. El hombre fue arrestado a las 18:47, por lo que pasó un tiempo desde que la primera patrulla estuvo en el lugar hasta que fue arrestado».

Durante la persecución del individuo, en la que se movilizaron helicópteros y cuerpos policiales especiales, las autoridades pidieron a los residentes permanecer en casa después de constatar que una persona había sido herida de un disparo con una flecha.

La Policía realizará una evaluación preliminar del hombre, donde peritos forenses psiquiátricos investigarán, entre otras cosas, el estado de su salud mental. El acusado es un danés, pero nació y ha vivido en Noruega toda su vida. Según la información deldiario «VG», no ha trabajado desde principios de la década de 2000.

El incidente ha derivado en mensajes de condena y repulsa por parte de toda la clase política, incluidos la primera ministra saliente, Erna Solberg, y quien ya la ha sucedido, el socialdemócrata Jonas Ghar Store. También la Casa Real quiso sumarse ayer a este pésame. El rey Harald lamentó en su nombre y en el de su familia los «trágicos» acontecimientos, por los que se mostró «consternado». El monarca expresó en un comunicado su pésame a las familias de las víctimas y también a la pequeña localidad de Kongsberg, indicando que todo el país está a su lado.

El suceso es es el mayor atentado terrorista desde que en 2011 el ulraderechista Anders Breivik colocó una camioneta bomba frente a las oficinas del Gobierno en Oslo y luego se trasladó a Utøya para tirotear a los miembros de la Juventudes Socialdemócratas (AUF). Murieron 77 personas.