Los ocho cargos que pesan sobre Alex Saab en EE UU

El presunto testaferro de Maduro comparece, nervioso y desmejorado, ante el juez desde una celda en Miami

El momento que el empresario colombiano Alex Saab y Nicolás Maduro querían evitar a toda costa llegó ayer. Saab compareció ante el juez John J. O’Sullivan del Tribunal Federal de EE UU para el Distrito Sur de Florida. O’Sullivan hizo una primera lectura de los cargos. El juez le informó de que se le acusaba de siete cargos de blanqueo y uno de conspiración para cometer ese delito. Fijó la siguiente vista para dentro de dos semanas (el 1 de noviembre) en la que Saab tendrá la oportunidad de declararse culpable o no.

Saab estuvo representado por el abogado Henry Bell, quien argumentó que también está pendiente una apelación por la supuesta inmunidad diplomática de Saab. La expectativa ayer era máxima. La audiencia se celebró por videoconferencia, Desde una celda en Miami, se vio cómo le quitaron las esposas y cómo Saab movía las piernas de manera nerviosa.

Según el procedimiento penal estadounidense, el presunto testaferro de Maduro deberá tomar una decisión clave, declararse culpable o inocente.

Si se declara inocente, comenzará un juicio en el que podría ser condenado a hasta 20 años de cárcel por el blanqueo de más de 350 millones de dólares obtenidos en sus negocios ilícitos con la dictadura chavista.

Si se declara culpable, acepta colaborar con la Justicia y delata a otros jerarcas chavistas implicados en tramas delictivas, podría beneficiarse de una reducción de pena.

Está segunda posibilidad es la que parece aterrar a la nomenclatura en Caracas. En cualquier caso, Saab puede declararse inocente para luego admitir su culpabilidad antes de que haya un veredicto del jurado. Su mujer, la modelo italiana Camilla Fabri, participó el domingo en una manifestación organizada por el régimen en apoyo a su marido en la capital venezolana y aseguró que “él jamás se doblegará”, en lo que sonó como un mensaje tranquilizador para sus compinches en el chavismo.

Fabri leyó una supuesta carta de su marido en la que éste aseguró no tener “nada que colaborar” con las autoridades estadounidenses. Casi al mismo tiempo, se filtraba la foto de presidiario que le tomaron a Saab, ya con el clásico mono naranja de preso que viste en la cárcel del Condado de Broward, su nuevo hogar. Se le ve con el pelo desaliñado, aspecto desmejorado y lo que aparenta ser un derrame en el ojo; muy lejos de la sensación de fortaleza que quiso transmitir su esposa.

El empresario colombiano Alex Saab, presunto testaferro de Nicolás Maduro
El empresario colombiano Alex Saab, presunto testaferro de Nicolás Maduro FOTO: DEPARTAMENTO DE JUSTICIA DE ESTADOS UNIDOS DEPARTAMENTO DE JUSTICIA DE ESTA

A la espera de que la justicia estadounidense siga su curso, Maduro se sumó a la pataleta que el sábado inició su mano derecha, Jorge Rodríguez, que anunció que el gobierno suspendía su participación en la ronda de negociaciones con la oposición que se lleva a cabo en México.

El líder chavista bramó en una de sus habituales apariciones televisivas: “Se lo llevaron a una cárcel cochina, insalubre y lo metieron en un hueco lleno de excrementos, de ratas; le partieron tres muelas; le metieron electricidad durante días”, justo algunas de las prácticas habituales en las cárceles venezolanas, según informes internacionales y el testimonio de quienes han pasado por ellas.

Es la suerte que temen también para sus seres queridos los familiares de los seis directivos venezolano-estadounidenses de la compañía Citgo que fueron encarcelados este fin de semana, en aparente represalia de Caracas por la entrega de Saab a Estados Unidos. Maduro no los mencionó.

El sucesor de Chávez también aseguró que su gobierno se está moviendo “a todos los niveles”, incluida la ONU, para lograr la liberación de Saab, a quien confirió el rango de diplomático solo tras su detención en Cabo Verde en junio de 2020.

Pero cuesta imaginar que Washington vaya a soltar a una presa tan codiciada o que vaya a suspenderse un procedimiento judicial ya en curso por las presiones de un estado paria como la Venezuela de Maduro.

Si decide colaborar, Saab podría arrojar luz sobre la estructura creada por el régimen para sortear las sanciones de Estados Unidos y firmar contratos de suministro en el exterior. También se cree que es un hombre clave en el manejo de las inversiones de Maduro y los negocios tanto de él como de su esposa, Cilia Flores. Según cree el Departamento de Justicia, fue ella quien le dio acceso a los círculos del poder en Miraflores, lo que aprovechó para medrar en la sombra y enriquecerse en un momento en que sus empresas pasaban momentos de dificultad.

Saab está acusado de blanquear capitales obtenidos gracias a contratos de construcción de casas populares y reparto de alimentos subsidiados en Venezuela, el conocido como programa CLAP, que ha sido denunciado en numerosas ocasiones como un instrumento de control de las masas empobrecidas por parte del régimen. Según las investigaciones del portal Armando.info, las que primero pusieron el foco en sus actividades, Saab cobró cantidades desorbitadas por colocar alimentos de pésima calidad en las cajas que reparte el gobierno.

Este domingo, una investigación del diario “El Tiempo” de Colombia, destapó presuntos tratos de Saab en contratos para la compra de armamento con Irán. De confirmarse, podrían complicar aún más su horizonte penal en Estados Unidos.